El gobierno australiano ha presentado un plan nacional para la inteligencia artificial (IA) que prioriza el acceso a datos públicos y privados para impulsar la innovación, al tiempo que elimina las «barreras obligatorias» previamente consideradas. La iniciativa, que incluye una inversión de 29.9 millones de dólares australianos, busca abordar las nuevas amenazas que plantea la IA y garantizar su desarrollo seguro.
Según informes de The Guardian, el plan ha sido recibido con rechazo por parte de sindicatos que abogaban por una legislación independiente sobre IA. Estos argumentan que el enfoque actual podría comprometer la protección de los trabajadores y la privacidad de los datos. Sin embargo, el gobierno defiende que su estrategia permitirá «desbloquear» el potencial de la IA en diversos sectores, fomentando el crecimiento económico y la creación de empleo.
La estrategia, detallada por abc.net.au, se centra en facilitar el acceso a datos para empresas e investigadores, con el objetivo de acelerar el desarrollo de aplicaciones de IA en áreas como la salud, la agricultura y la manufactura. AFR informa que el gobierno ha dado luz verde a las empresas para que exploren las oportunidades que ofrece la IA, sin imponer regulaciones excesivamente restrictivas en esta etapa inicial.
9now.com.au destaca que el plan nacional también aborda la necesidad de preparar a la fuerza laboral para los cambios que traerá la IA, invirtiendo en programas de capacitación y reconversión profesional. News.com.au subraya la importancia de abordar las «nuevas amenazas» que plantea la IA, como la desinformación y el uso indebido de la tecnología, a través de medidas de seguridad y regulación adecuadas.
