La declaración de la diputada Lee Soo-jin sobre la legalidad del uso de radiografías por parte de los médicos de medicina tradicional coreana ha generado controversia en el sector médico. La discusión se centra en el uso de equipos de diagnóstico por radiación, como las radiografías, que son considerados dispositivos médicos pertenecientes al campo de la radiología.
La polémica surge ante la posibilidad de que profesionales de la medicina tradicional utilicen tecnología diagnóstica avanzada, tradicionalmente reservada para la medicina occidental. Se debate si esta práctica podría afectar los estándares de la atención médica y la seguridad del paciente.
El debate se enfoca en la regulación y el alcance de la práctica de la radiología, así como en la definición de las competencias de los diferentes profesionales de la salud en relación con el uso de estos equipos.
