La Organización Meteorológica Mundial confirmó que el fenómeno de El Niño se intensifica rápidamente en el Pacífico tropical, con impactos globales previstos desde el final del invierno hasta marzo de 2027. Científicos advierten que este calentamiento oceánico, combinado con el cambio climático, puede influir en la subida del nivel del mar en todo el planeta.
El nivel del mar responde a dinámicas globales que van mucho más allá del deshielo polar o el calentamiento general de la atmósfera. Grandes eventos climáticos como El Niño provocan desplazamientos masivos de agua y alteraciones abruptas en las corrientes marinas, rediseñando las costas y alterando los regímenes de precipitaciones. Actualmente, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica informó sobre la formación de un nuevo episodio en el Pacífico tropical que amenaza con intensificarse durante los próximos meses.
Cómo El Niño transfiere agua desde los continentes hacia los océanos
Un estudio publicado en el Journal of Geophysical Research: Oceans analizó los episodios intensos registrados entre 2014 y 2016 y entre 2023 y 2024 para medir su impacto exacto sobre el nivel medio global del mar. La investigación detalla que el nivel promedio del mar global subió de manera notable, registrando un incremento de unos 9,16 milímetros durante el primer ciclo y 7,70 milímetros en el segundo.
Detrás de estas cifras se encuentra el denominado aumento baristático. Durante estas fases climáticas, las sequías y las lluvias torrenciales se redistribuyen de forma drástica, provocando que parte del agua almacenada en suelos, lagos y ríos continentales termine fluyendo hacia los océanos. Este componente aportó 6,20 milímetros al ascenso global en 2014–2016 y 6,26 milímetros en 2023–2024.
El calentamiento del Océano Índico y la expansión térmica marina
El agua marina también ocupa más espacio físico simplemente por registrar temperaturas más elevadas, un proceso físico conocido como aumento estérico. Durante el ciclo de 2014–2016, este factor sumó 3,11 milímetros al nivel del mar, mientras que en el episodio más reciente de 2023–2024 la contribución se redujo a 1,60 milímetros.
En este último período, el protagonismo recayó sobre el Océano Índico. La coincidencia de un episodio fuerte de El Niño con un Índice Dipolo Positivo del Océano Índico generó un calentamiento inusual en la zona oeste, expandiendo el volumen de agua de manera directa. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores combinaron altimetría satelital, datos de boyas flotantes del sistema Argo y mediciones de gravimetría para rastrear los cambios en la masa oceánica a partir de variaciones gravitacionales.
Las previsiones globales y el impacto directo en la Argentina
«El Niño es uno de los fenómenos climáticos más monitoreados del mundo. Pero los pronósticos, por sí solos, no previenen los peligros; las personas sí. El desarrollo de este El Niño, en un contexto de calor oceánico sin precedentes y temperaturas en aumento, brinda a gobiernos y comunidades una ventana de oportunidad para anticipar riesgos y actuar antes de que se manifiesten los impactos.»
Celeste Saulo, secretaria general de la OMM y exdirectora del Servicio Meteorológico Nacional
En el ámbito regional, las consecuencias varían según la geografía. Mientras el centro del país, el Litoral y la Cuenca del Plata enfrentan mayores probabilidades de lluvias y un incremento en el riesgo de crecidas e inundaciones, zonas áridas como Cuyo podrían ver una disminución en su prolongada sequía. No obstante, los especialistas recuerdan que la interacción entre el viento y el océano en la región ecuatorial seguirá marcando el ritmo de esta fase climática durante los próximos meses.