La necesidad de una acción conjunta de las potencias medias
Ante la posible falta de compromiso de las grandes potencias con el cumplimiento de las normas internacionales, otros actores deben insistir en su defensa. La no proliferación nuclear es un tema crucial en el que las potencias medias deben asumir un papel de liderazgo.
El primer ministro canadiense Mark Carney advirtió recientemente en el Foro de Davos que “las potencias medias deben actuar en conjunto, porque si no estamos en la mesa, estamos en el menú”. Esta declaración subraya la importancia de la colaboración para evitar ser marginados en las decisiones globales.
Las potencias medias de Asia y los líderes regionales, en colaboración con socios de otras regiones, tienen un claro interés en prevenir una carrera armamentista nuclear descontrolada. Deben presionar a las tres grandes potencias para que adopten una mayor transparencia en materia nuclear y reanuden los esfuerzos de control de armas, dejando claro que la cooperación continua en comercio y seguridad depende de la moderación y la previsibilidad de estas potencias.
Incluso con un poder de influencia limitado, los líderes asiáticos pueden reafirmar colectivamente las normas de no proliferación y trabajar para fortalecer la estabilidad regional entre ellos. Algunos cuestionan la utilidad de los tratados y las reglas internacionales si las grandes potencias deciden no cumplirlas. Sin embargo, las reglas no eliminan el peligro, sino que lo reducen, estableciendo estándares, creando expectativas y permitiendo que las violaciones sean identificadas y desafiadas.
Además, cuando cambie la estrategia en Washington, Beijing o Moscú, y se prioricen límites sensatos a las armas de destrucción masiva y la mejora de la estabilidad estratégica, las reglas existentes podrán servir como punto de partida para una renovada cooperación.
Por ahora, si las grandes potencias no toman la iniciativa, otros deben impulsarlas – colectiva, persistentemente y públicamente – hacia la responsabilidad. La alternativa para Asia es una región donde el poder reemplaza a los principios y las armas nucleares se propagan no porque hagan a nadie más seguro, sino porque nadie queda para mantener el orden.
Patricia M Kim es investigadora asociada en el John L Thornton China Center y el Center for Asia Policy Studies de la Brookings Institution.
