El mercado laboral estadounidense muestra señales claras de enfriamiento durante este verano. La creación de empleo privado reportada por la procesadora de nóminas ADP se quedó corta frente a los pronósticos de los economistas, que anticipaban alrededor de 48.000 nuevos puestos. Además, el dato representa un descenso respecto a las cifras de julio, cuyo conteo fue revisado al alza de 44.000 a 46.000 empleos.
Esta desaceleración generalizada en la contratación coincide con un momento de transición en la economía, donde las presiones inflacionarias y los cambios demográficos alteran la dinámica salarial. Los inversionistas reaccionaron rápidamente a la baja en los datos de empleo, anticipando posibles recortes de tasas por parte de la Reserva Federal. Como resultado, los futuros de los índices bursátiles repuntaron y los precios del oro y la plata registraron movimientos al alza en las operaciones a corto plazo, alcanzando el oro los 4.340 dólares por onza y la plata superando los 64 dólares por onza, según los análisis de mercado de la jornada.
Servicios sostienen la contratación mientras manufactura y negocios pierden fuelle
El desglose sectorial muestra una brecha profunda entre la pujanza de los servicios y la contracción en el sector de bienes. Las industrias proveedoras de servicios aportaron un total de 48.000 puestos, mientras que el sector productor de bienes recortó 10.000 empleos en el mes de agosto.
La educación y los servicios de salud lideraron con creces la creación de plazas, sumando 45.000 contrataciones. Por su parte, el sector de ocio y hostelería añadió 16.000 puestos, la construcción aportó 12.000 empleos y las actividades financieras registraron un incremento de 6.000 trabajadores.
En la vereda opuesta, el sector manufacturero sufrió el golpe más duro al perder 17.000 posiciones. Los servicios profesionales y de negocios recortaron 16.000 empleos, la minería y los recursos naturales retrocedieron en 5.000 plazas, y el comercio, transporte y servicios públicos junto con el sector de información también cerraron el mes en terreno negativo.
Grandes corporaciones impulsan el crecimiento y la base salarial mantiene variaciones moderadas
El tamaño de las empresas determinó en gran medida quién contrató en agosto. Las grandes compañías con 500 o más empleados concentraron prácticamente todo el impulso neto al sumar 34.000 puestos de trabajo. Las empresas medianas con entre 50 y 499 trabajadores no registraron cambios netos, mientras que los pequeños negocios con menos de 50 empleados apenas incorporaron 3.000 trabajadores a sus filas, según los datos detallados por la plataforma de información financiera.

En el plano de las compensaciones, el informe incorporó nuevas métricas de su plataforma de perspectivas salariales. Los empleados que decidieron permanecer en sus puestos de trabajo experimentaron un incremento anual en su salario base del 3,0%, mientras que aquellos que cambiaron de empleo capturaron un aumento del 4,7% en su remuneración base. La compensación bruta total, que abarca propinas, bonos y comisiones, subió un 4,7% interanual para el conjunto de los trabajadores privados.

Nela Richardson, economista jefa de ADP, señaló que la remuneración puede revelar mucho sobre la inestable contratación actual, y añadió que, para comprender los patrones de empleo, es necesario examinar a fondo dónde se acelera el crecimiento salarial, dónde se desacelera y para quién. Asimismo, indicó que el incremento salarial, que antes solía ser previsible, se ha visto superado por las complejidades del cambio demográfico, la inflación persistente y los efectos de la inteligencia artificial en los empleos.
El informe mensual de empleo elaborado en colaboración con laboratorios económicos sirve ahora como antesala para el reporte oficial de nóminas no agrícolas que publicará el Departamento de Trabajo, el cual mantiene a los mercados atentos ante una tasa de desempleo proyectada en el 4,1%.
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