Un prestamista no registrado ha sido sancionado tras ser hallado culpable de operar un esquema de préstamos abusivos que afectó a personas en situaciones de vulnerabilidad. El individuo utilizaba tácticas intimidatorias, incluyendo la amenaza de exponer públicamente a sus deudores a través de Facebook si no cumplían con los pagos.
La investigación reveló que el prestamista imponía tasas de interés semanales del 15 %, una cifra que atrapó a varios solicitantes en un ciclo de deuda del cual les resultaba extremadamente difícil salir. Las autoridades han subrayado que este tipo de prácticas, basadas en la coacción y condiciones financieras desproporcionadas, constituyen una violación directa de las normativas vigentes sobre préstamos.
Además de las amenazas de humillación pública en redes sociales, el prestamista operaba sin el registro legal requerido para ofrecer servicios financieros. La sentencia dictada busca poner freno a estas tácticas de cobranza que, según los reportes, estaban diseñadas específicamente para explotar la desesperación económica de los afectados.
Este caso pone de relieve los riesgos que enfrentan los consumidores al recurrir a prestamistas informales, quienes frecuentemente operan fuera de los marcos de protección al consumidor y emplean métodos de presión psicológica para asegurar el cobro de intereses excesivos.
