En Kenia, sobrevivientes de cáncer de mama utilizan prótesis mamarias tejidas a crochet, creadas por una ex paciente.
Mary Mwangi, diagnosticada con cáncer de mama hace seis años, comenzó a confeccionar estas prótesis para sí misma y, posteriormente, para otras mujeres kenianas que han sobrevivido a la enfermedad tras una mastectomía. “Casi todo el mundo puede usarlas”, asegura Mwangi.
La extirpación total o parcial de la mama a menudo genera una pérdida de confianza y autoestima en muchas mujeres. Estas prótesis pueden ayudar a disimular esta pérdida y cambiar la percepción que tienen las sobrevivientes del cáncer de mama.
“La ventaja del tejido a crochet es, en primer lugar, que es asequible. Muchas pacientes pueden permitírselo. Además, es una terapia. Recuerden, cuando estaba en cama, tejía. Se colocan de esta manera, por dentro. Es lo que uso ahora”, explica Mary Mwangi.
Estas prótesis han sido adoptadas por numerosas pacientes en Kenia, incluyendo a Rose Wangui, quien también participa en su fabricación.
“Parece que tengo dos senos. Nadie puede saber que no tengo dos senos a menos que yo lo diga”, relata Rose Wangui Karugo, una sobreviviente.
Las prótesis tejidas a crochet tienen un costo aproximado de diez euros cada una, en comparación con los 144 euros de la versión de silicona.
