El gobierno intentó bloquear las manifestaciones. Las manifestaciones son más grandes que nunca
, declaró Sophie Binet, líder del sindicato CGT, al resumir el pulso mantenido en las calles francesas el 5 de noviembre de 2026. Esa jornada de huelgas generales y protestas nacionales contra el encarecimiento del coste de la vida, la pérdida de poder adquisitivo y los recortes presupuestarios dejó un balance oficial de 448 detenciones, 53 policías heridos y 86 intervenciones por incendios, según datos divulgados por el Ministerio del Interior francés.
Cientos de miles de manifestantes y un despliegue de 70.000 agentes
Las marchas movilizaron a entre 575.000 personas, según la estimación oficial del Ministerio del Interior, y hasta 1,6 millones de participantes, de acuerdo con los cálculos de las centrales sindicales organizadoras como la CGT. Para prevenir que se repitiera un 17 de octubre —aquel episodio de graves disturbios urbanos que dejó un saldo de al menos 3.000 establecimientos saqueados en territorio francés y la destrucción por el fuego de inmuebles como el Ayuntamiento de Limoges—, el operativo gubernamental integró 110 fuerzas móviles, 26 vehículos blindados Centaure, cañones de agua, helicópteros, drones y los tres principales cuerpos tácticos de intervención del país.
#5novembre | Le rassemblement s'élance depuis place de la République pour rejoindre la place de la Nation. Les forces de sécurité et de secours sont engagées afin d'assurer le bon déroulement de la manifestation intersyndicale. pic.twitter.com/eykmnYwQBL
El malestar social congregó a una coalición diversa de asalariados del sector privado, funcionarios, personal hospitalario, ferroviarios, pensionistas y estudiantes. Marylise Léon, secretaria general de la CFDT, advirtió en declaraciones a BFMTV sobre la gravedad de la situación económica: Tenemos problemas con el poder adquisitivo, nos cuesta llegar a fin de mes. De hecho, nos cuesta incluso subsistir con nuestro trabajo
. Por su parte, Sylvie Larneury, una trabajadora del sector sanitario que secundó el paro para protestar en Clermont-Ferrand junto a su marido, resumió el sentir general al declarar que no se están muriendo de hambre, pero que deben ayudar a sus hijos aunque estos hayan estudiado. Las demandas de la intersindical incluyeron la apertura inmediata de negociaciones para aumentar los salarios y alcanzar la igualdad salarial entre mujeres y hombres, un incremento de las pensiones de los jubilados, el aumento del valor del punto de índice de los funcionarios —congelado desde hace años—, una subida del salario mínimo y de todas las ayudas sociales, y una mayor asignación de recursos destinados a los servicios públicos.
Bloqueos estudiantiles y altercados en París y Lyon
Los incidentes más notables se concentraron en París, Lyon, Estrasburgo, Toulouse y Nantes. En la capital, tras un recurso sindical que invalidó el veto gubernamental inicial a la marcha que pretendía comenzar en la plaza de la Bastilla y terminar cerca del Elíseo y la Asamblea Nacional, la manifestación principal partió por la tarde desde la plaza de la República y discurrió hacia la plaza de la Nación. Sin embargo, en distintos puntos se registraron barricadas con contenedores quemados y enfrentamientos urbanos, especialmente en arterias neurálgicas del centro como tramos comerciales de la calle de Rivoli y los accesos peatonales al Jardín de las Tullerías. El Ministerio del Interior denunció la presencia de grupos radicales y de extrema izquierda que lanzaron proyectiles y morteros pirotécnicos contra las fuerzas de seguridad.

Se impidió de manera sistemática que estos grupos pasaran a la acción, si bien mostraron una gran violencia contra los policías y gendarmes desplegados
, indicó el Ministerio a través de su balance oficial. En paralelo, los estudiantes mantuvieron bloqueos en centros educativos de todo el país, afectando a institutos como el liceo Hélène Boucher en París —cuyo cierre total formó parte del 1% de centros bloqueados según los datos del Ministerio de Educación— y provocando incidentes como la quema en Estrasburgo de un gigante de cartón que representaba a un agente antidisturbios con la inscripción ‘CRS SS’, además de incendios menores en instalaciones escolares de Toulouse y Nantes. Mientras que el ministro de Educación, Édouard Geffray, reportó que el paro afectó al 19,14% de los docentes en infantil y primaria y al 13,53% en secundaria, el sindicato SNES-FSU calculó un porcentaje superior al incorporar en sus mediciones a los orientadores y ayudantes educativos. En cuanto a los centros de enseñanza superior, el Ministerio de Enseñanza Superior cifró en un 30% los campus afectados, mientras que la Unión Estudiantil elevó la cifra hasta la mitad.
Estrecho margen presupuestario del Ejecutivo
Por su parte, varios ministros del gobierno de Emmanuel Macron, cuyo mandato presidencial expira en mayo de 2027 sin posibilidad de reelección consecutiva, han insistido en el escaso margen de maniobra disponible ante la falta de mayoría parlamentaria y la escasez de recursos en las arcas públicas. Eric Coquerel, presidente de La Francia Insumisa en la Comisión de Finanzas de la Asamblea, respondió a estos argumentos afirmando que, si bien se repite que no hay margen de maniobra ante los movimientos sociales, el Ejecutivo ya no tiene otra opción.
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