Un equipo de investigadores ha logrado crear un código QR de dimensiones microscópicas, estableciendo un nuevo récord mundial. Este código, increíblemente pequeño, es más diminuto que una bacteria y solo puede ser visualizado utilizando un microscopio electrónico.
La hazaña, impulsada por la búsqueda de nuevas fronteras en la miniaturización de la tecnología, abre posibilidades para aplicaciones en áreas como la trazabilidad de productos a nivel microscópico, la autenticación de alta seguridad y el desarrollo de sistemas de almacenamiento de datos de ultra alta densidad.
Aunque los detalles específicos del proceso de fabricación no se detallan en la fuente, la creación de este código QR representa un avance significativo en la nanotecnología y la microfabricación. La capacidad de crear estructuras tan pequeñas y funcionales podría tener un impacto considerable en diversas industrias en el futuro.
