Los científicos creen que los cráneos de las aves pueden ofrecer pistas sobre la vida interna de los dinosaurios extintos, como el Tyrannosaurus rex, según explica el paleontólogo Steve Brusatte de la Universidad de Edimburgo.
Brusatte, autor del libro The Story of Birds, trabaja con un equipo internacional para investigar si ciertas características del cerebro de las aves actuales podrían indicar capacidades como el uso de herramientas, la planificación futura o formas básicas de empatía, ya observadas en especies como las emúes.
Aunque no se puede someter a un T. Rex a pruebas de laboratorio, Brusatte sugiere que si se identifican rasgos cerebrales distintivos con un alto nivel de confianza en aves modernas, se podrían hacer predicciones sobre el comportamiento de fósiles.
La investigación también busca evidencia de comportamientos compartidos entre aves y otros animales modernos para respaldar estas hipótesis.
