Las cuatro principales refinerías de Corea del Sur han registrado pérdidas que superan el billón de wones tras el primer mes de implementación del sistema de precios máximos para el combustible.
De acuerdo con los reportes, empresas como SK Innovation, GS Caltex, S-Oil y HD Hyundai Oilbank han visto incrementada su carga financiera debido a esta medida regulatoria. Si bien el sistema ha logrado el objetivo inmediato de contener los precios de los combustibles, el impacto económico para el sector refinador ha sido severo.
Se ha señalado que esta política, además de aumentar la presión financiera sobre las compañías, ha estimulado la demanda, lo que agrava la situación de las refinerías a medida que se prolonga la aplicación de la medida.
