Cada año, con el regreso a clases, miles de niños retoman el camino hacia la escuela, lo que implica un aumento significativo del tráfico vehicular y peatonal en las zonas cercanas a los establecimientos educativos. Este incremento de movimiento genera situaciones de riesgo que requieren una atención especial por parte de todos los usuarios de la vía.
Las autoridades policiales hacen un llamado a los conductores para que redoblen la prudencia al acercarse a las escuelas, especialmente durante los horarios de entrada y salida, cuando la concentración de estudiantes y vehículos es más alta. Se recuerda que en estas zonas, la velocidad máxima permitida suele estar reducida a 30 km/h, señalizada mediante paneles amarillos con pictogramas de niños que parpadean en algunos casos para alertar a los automovilistas.
Entre 2012 y 2018, se registraron 6,038 accidentes en zonas escolares durante los periodos de 7 a 9 horas y de 15 a 18 horas, lo que resultó en 2 fallecidos, 47 heridos graves y 1,338 lesiones leves. Asimismo, se estima que aproximadamente 313 niños entre 5 y 12 años sufren lesiones cada año en estos entornos. En 2023, se reportaron 320 colisiones que involucraron a autobuses escolares.
Se recomienda a los conductores planificar su salida con anticipación para evitar los retrasos y reducir el estrés al volante, contribuyendo así a una circulación más tranquila y segura. La responsabilidad de proteger a los menores en su camino a la escuela recae en todos: padres, educadores, ciclistas, peatones y, especialmente, quienes están al mando de un vehículo.
