La competencia se encendió entre William y Oussama ante un nuevo desafío: ser los primeros en recuperar una misteriosa llave. La rivalidad fue inmediata y los llevó a intentar una solución poco ortodoxa para acelerar el proceso.
Con la esperanza de derretir un bloque de hielo que protegía la llave, ambos decidieron probar con un método inusual: comer pimientos, creyendo que el calor de su aliento podría ser la clave. Sin embargo, Mona interrumpió esta ardiente estrategia con un comentario directo: «No quiero fastidiar, pero no estoy segura de que el pimiento cambie la temperatura de tu aliento.»
