Robert Persia, de 57 años, falleció trágicamente en un accidente ocurrido en Gran Canaria el domingo 19 de abril. La noticia fue confirmada por su familia, quien describió a Robert como el «pilar» de su núcleo familiar. Trabajaba como anestesista en el Hospital de Drammen y también colaboraba con el Hospital Universitario de Oslo en misiones de tratamiento. Según su cuñado, Einar Stensvold, Robert era una persona extremadamente activa, muy sociable y profundamente dedicada a su profesión y a su bienestar físico.
Stensvold relató a los medios que el fallecimiento ocurrió de forma repentina durante una excursión en bicicleta por una ruta popular pero exigente entre Cercado Espino y Barranquillo Andrés, en el municipio de Mogán. Testigos y personal de rescate intentaron reanimarlo tras encontrarlo inconsciente, pero no pudieron salvar su vida. Las autoridades locales indicaron que fue declarado muerto en el lugar.
La familia, profundamente afectada por la pérdida, se encuentra actualmente en Gran Canaria para gestionar el retorno de su cuerpo a Noruega. Stensvold señaló que aún se desconocen las causas exactas del deceso, aunque todo apunta a un evento súbito, dado que Robert gozaba de buena salud. Un sacerdote local en Gran Canaria ha estado brindando apoyo espiritual a los allegados durante este difícil momento.
