¿Fue un robo con violencia, un hurto o un timo? Una pregunta que, para las víctimas, podría parecer secundaria, ya que el resultado es el mismo: la pérdida de sus bienes.
Sin embargo, cuando se trata de la indemnización por parte del seguro, la distinción entre estas figuras legales cobra una gran relevancia, ya que determina si la aseguradora cubrirá o no los daños.
No siempre existe un acuerdo entre las aseguradoras y los asegurados sobre si un incidente debe calificarse como un robo o un hurto. Un caso reciente en Melle, Baja Sajonia, publicado por el periódico Bild, ilustra esta problemática.
Las víctimas son una pareja de jubilados que intentaban vender un reloj Rolex. Un interesado respondió a su anuncio en un portal de internet y visitó su domicilio.
“El hombre quería ver la factura, así que fui a mi despacho a buscarla. Mientras tanto, le pidió a mi esposa que fuera al baño”, relató el hombre al periódico Bild. Durante este tiempo, el hombre mantuvo el reloj Rolex en su poder, sin que la mujer se percatara de ello. Cuando la mujer abrió la puerta del baño, el hombre la empujó a un lado y huyó con el reloj, valorado en aproximadamente 13.500 euros.
La aseguradora solo cubre una parte de los daños
Contrariamente a las expectativas de la pareja, la aseguradora no cubrió la totalidad de los daños. Calificó el incidente como un timo, en lugar de un robo con violencia, por lo que los afectados solo recibieron una indemnización de 4.138,29 euros.
Un portavoz de la aseguradora explicó al periódico que la policía no había considerado el incidente como un robo, sino como un hurto. Solo gracias a que el asegurado había ampliado su póliza de seguro de hogar para incluir la cobertura de timos, la aseguradora realizó algún tipo de pago.
El afectado no está de acuerdo con esta interpretación del caso. El abogado de consumidores Arndt Kempgens, consultado por Bild, coincide en este punto: “Cuando se avecinaba el descubrimiento, el autor utilizó la violencia para mantener la posesión del objeto robado. Esto, según el artículo 252 del Código Penal alemán, constituye un robo con violencia”.
El fiscal jefe responsable, también consultado por el periódico, ofrece otra interpretación: considera el hecho como un fraude con coacción.
