La pintoresca línea de West Somerset Railway en Inglaterra ha sido escenario de rodaje, elegida por su belleza rural y natural. La jefa de localizaciones, Dee Gregson, reveló que el equipo realizó una exhaustiva investigación para encontrar el lugar perfecto.
Según Gregson, buscaban un lugar escénico para una parada de tren, y la bahía de Blue Anchor, con su playa y el paisaje circundante, resultó ser ideal. “Era todo muy hermoso”, comentó.
El equipo y el elenco aprovecharon su estancia en la zona hospedándose en el Luttrell Arms Hotel, un establecimiento del siglo XV en Dunster. Anne Way, la propietaria del hotel, describió a las estrellas como “muy amables” y destacó el interés particular de Helena Bonham-Carter por la decoración interior del lugar.
Way también expresó su entusiasmo por la participación de West Somerset en el rodaje, calificando la zona como un “secreto bien guardado”.
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