El Ministerio de Defensa de Rusia advirtió este domingo sobre preparativos para ejecutar ataques masivos contra la infraestructura energética ucraniana, en respuesta a ofensivas previas contra instalaciones rusas, mientras la cifra de muertos por el bombardeo a un depósito cerca de Kiev asciende a 38.
Amenaza de nuevos bombardeos energéticos y el balance trágico en Myla
La advertencia militar lanzada por Moscú a través de Telegram revive la seria preocupación por un posible apagón generalizado y cortes de calefacción similares a los sufridos durante inviernos anteriores. La escalada de violencia en los últimos días ha dejado un saldo devastador en las cercanías de la capital ucraniana. El presidente Volodymyr Zelensky confirmó que el balance mortal por el ataque con drones registrado el sábado en un depósito de municiones situado en la localidad de Myla, en el distrito de Bucha, subió a 38 fallecidos, además de 20 heridos y cuatro desaparecidos.

El impacto inicial provocó detonaciones secundarias de gran magnitud que dañaron cerca de 50 edificios residenciales y obligaron a evacuar a más de 380 residentes de la zona. Entre las víctimas mortales figura el alcalde del municipio vecino de Dmytrivka, Taras Didych. Las autoridades de la fiscalía ucraniana abrieron una investigación penal centrada en la presunta negligencia por almacenar explosivos tan cerca de áreas habitadas, mientras los equipos de emergencia continúan retirando escombros y restos de contaminación en el lugar.
El alcance de la contaminación en la zona es significativo. Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania, citado por Euronews
Intensificación de la campaña de ataques cruzados y presión sobre la economía rusa
Los bombardeos de este fin de semana forman parte de una de las campañas aéreas más sostenidas de los últimos meses, que incluye ataques rusos sobre un centro industrial en Kiev y plantas de producción de cemento y amianto. Las fuerzas ucranianas, por su parte, mantienen su estrategia de presionar económicamente a Moscú atacando refinerías y centros logísticos en territorio ruso.
La estrategia ucraniana de golpear centros de distribución de grandes empresas minoristas, como los almacenes del gigante ruso del comercio electrónico Wildberries, busca trasladar las consecuencias económicas del conflicto al ciudadano de a pie. Según análisis de expertos como Nikolay Mitrokhin, citado por Al Jazeera, estos ataques pretenden generar repercusiones sociales sobre aquellos sectores que intentan mantenerse al margen de la confrontación, aunque su impacto directo sobre las capacidades logísticas del frente ruso siga siendo objeto de debate entre analistas.
Producción de misiles en aumento y posturas diplomáticas estancadas
Mientras se intensifican los combates, los informes de inteligencia militar de Ucrania revelan que la industria de defensa rusa mantiene un ritmo de fabricación superior a sus metas mensuales. El subjefe de la inteligencia militar ucraniana (HUR), Vadym Skibitskyi, señaló que la producción de misiles de crucero Kh-101 superó los objetivos previstos durante el mes de julio, alcanzando el 140 por ciento de lo programado. Moscú ha logrado reasignar componentes y combustible para impulsar su inventario balístico, tras suspender de manera temporal la fabricación de los modelos Kinzhal y Kh-32.
En el plano diplomático, el líder ucraniano indicó que se preparan nuevos contactos con representantes del presidente estadounidense Donald Trump, buscando alternativas para evitar que la confrontación militar sea el único camino posible.
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