Moscú ha criticado la incautación por parte de Estados Unidos de un petrolero vinculado a Venezuela que navegaba bajo bandera rusa. La acción estadounidense se produce en el contexto de los esfuerzos globales para hacer cumplir las sanciones internacionales.
Según fuentes oficiales, Rusia considera que la incautación es inaceptable y ha expresado su preocupación a las autoridades estadounidenses. No obstante, Estados Unidos ha defendido su actuación, argumentando que forma parte de una estrategia más amplia para combatir la evasión de sanciones.
La operación se centra en un buque que, según las autoridades estadounidenses, estaba involucrado en el transporte de petróleo venezolano, lo que contraviene las sanciones impuestas al gobierno de Nicolás Maduro. Washington ha reiterado su compromiso de colaborar con la comunidad internacional para garantizar el cumplimiento de estas medidas.
