La capital de Ucrania, Kiev, ha sido blanco de un intenso ataque ruso que combinó el uso de drones y misiles, marcando una escalada significativa en la ofensiva aérea contra el país. Según reportes confirmados, las fuerzas rusas emplearon el avanzado misil hipersónico Oreshnik durante la arremetida nocturna.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, calificó la ofensiva como un ataque «severo» y confirmó que el mismo tuvo consecuencias mortales. Las autoridades locales han señalado que la magnitud del despliegue militar ruso subraya la persistencia de los bombardeos sobre áreas urbanas estratégicas.
Los informes detallan que el uso del misil Oreshnik representa un elemento de alta potencia dentro de la actual estrategia militar de Rusia. Esta nueva incursión se suma a la serie de ataques con drones y misiles que han impactado diversas infraestructuras en Kiev, provocando una respuesta de emergencia en toda la región.
Hasta el momento, la situación en la capital ucraniana permanece bajo observación mientras los equipos de rescate y las autoridades evalúan los daños causados por este bombardeo masivo, que ha sido descrito por diversos medios internacionales como una de las acciones más contundentes en el marco del conflicto actual.
