El caos en los aeropuertos europeos se intensifica debido a los problemas en los controles de pasaportes, dejando a decenas de pasajeros de Ryanair varados en tierra. Según informaron varios medios, incluyendo Lrytas, tv3.lt, 15min.lt, Delfi y vz.lt, los vuelos desde destinos como Milán Bergamo hacia Manchester fueron afectados, con aviones que despegaron mientras numerosos pasajeros permanecían atrapados en largas colas.
Los testimonios recogidos por la BBC muestran a viajeros frustrados esperando más de una hora ante las puertas de embarque, sin recibir información clara sobre qué hacer. Muchos expresaron que la comunicación fue lenta y insuficiente, lo que contribuyó a la sensación de desorganización total.
Estos retrasos están vinculados a la implementación gradual del nuevo Sistema de Entrada y Salida (EES) de la Unión Europea, que requiere que los ciudadanos no pertenecientes al Espacio Schengen, incluidos los británicos, proporcionen datos biométricos como escaneos faciales y huellas dactilares en cada cruce de frontera. El sistema, que comenzó a desplegarse en octubre, debía estar plenamente operativo desde el 10 de abril, pero su aplicación ha sido desigual en distintos países, generando cuellos de botella en varios aeropuertos.
Ryanair confirmó que los retrasos en el control de pasaportes en el aeropuerto de Milán Bergamo el 16 de abril fueron la causa directa de los incidentes, aunque señaló que si los pasajeros hubieran llegado a las puertas de embarque antes de su cierre, habrían podido abordar el vuelo. Situaciones similares fueron reportadas previamente en el aeropuerto de Milán Linate, donde EasyJet también dejó a pasajeros en tierra con destino a Manchester.
En varios aeropuertos europeos, los retrasos en los vuelos han alcanzado hasta tres horas debido a las nuevas medidas de control fronterizo, según indican los medios consultados. La situación refleja los desafíos de la transición hacia un sistema más estricto, que busca reforzar la seguridad pero que, por ahora, está generando importantes disrupciones en el tráfico aéreo continental.
