El actor checo Filip Tomsa, conocido por sus papeles en la película Kvaska y en la serie Policie Modrava, ha dejado atrás su carrera como actor hace ya cinco años. Según declaró recientemente en una entrevista, ya no se siente realizado por la actuación y critica tanto el contenido televisivo actual como las condiciones de rodaje.
Hoy en día, Tomsa trabaja como bombero profesional y dedica su tiempo libre a una de sus grandes pasiones: volar. A pesar de su alejamiento de los sets, sigue siendo recordado por el público por personajes como el portero Kamil Sedláček en Policie Modrava o el oficial Jakub Rydla en el proyecto Pod hladinou, al que accedió principalmente por un antiguo compromiso y su amor por el buceo.
Además de su nueva vida profesional, el actor se encuentra preparándose para asumir el cuidado completo de su hermana Eva, quien tiene una discapacidad mental. Con el paso del tiempo, también ha cambiado su imagen: tras perder sus característicos rizos, su apariencia se ha vuelto más madura y varonil, lo que, según comenta, le ha abierto puertas a roles más serios cuando aún actuaba.
Aunque mantiene vínculos esporádicos con la televisión —como su aparición puntual en Prima+ como Jakub Rydla—, asegura que esas son excepciones y que actualmente no realiza entrevistas ni participa activamente en el mundo del espectáculo.
