La aerolínea Ryanair ha intensificado su disputa con la Autoridad Aeroportuaria de Dublín (DAA) en relación con el plan de expansión del aeropuerto de la capital irlandesa, una inversión valorada en 5.600 millones de euros.
Cuestionamientos sobre la capacidad y el gasto
Michael O’Leary, director ejecutivo de Ryanair, ha calificado la propuesta de la DAA como «gobbledygook» (jerga incomprensible), manifestando una fuerte oposición al proyecto. Según la compañía aérea, la inversión de 5.600 millones de euros no se traduciría en un incremento real de la operatividad, afirmando que el plan entregaría una capacidad nula de pasajeros adicionales en el Aeropuerto de Dublín.
En sus declaraciones, O’Leary ha subrayado que las prioridades de los usuarios se centran en la disponibilidad de vuelos económicos y no en la mejora de las salas VIP o lounges del aeropuerto, lanzando además una advertencia a la DAA sobre la gestión de los cargos.
Exigencia de cambios en la gobernanza
Debido a este desacuerdo, Ryanair ha escalado sus demandas solicitando al Ministro de Transporte la destitución de la junta directiva de la DAA, argumentando que el plan actual representa un desperdicio de recursos financieros.
