Investigaciones y reportajes recientes han puesto de nuevo el foco en las posibles responsabilidades detrás del ataque a los gasoductos Nord Stream, ocurrido en septiembre de 2022 en el Mar Báltico. Diversos medios han difundido versiones que señalan a distintos actores, desde autoridades ucranianas hasta figuras vinculadas a servicios de inteligencia occidentales.
Según informó el periodista investigativo Bojan Pancevski, citado por Die Weltwoche, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski habría aprobado la operación que provocó el daño a las tuberías. Esta afirmación se basa en fuentes no especificadas dentro del entorno de la toma de decisiones en Kiev.
Por otro lado, el medio alemán BILD publicó las declaraciones de un periodista estadounidense que asegura tener certeza de que una exmodelo de contenido erótico estuvo directamente involucrada en la colocación de los explosivos que dañaron los gasoductos. El nombre de la mujer no fue revelado en el reporte.
Además, el semanario alemán Der Freitag difundió un informe que describe el incidente como una «operación de sabotaje realizada por ucranianos con muy buenos vínculos con la CIA». Según esta versión, la planificación y ejecución habrían contado con el respaldo logístico de servicios de inteligencia occidentales.
En el ámbito judicial, el portal Versicherungsmonitor informó que se ha iniciado un proceso legal relacionado con la exclusión de Rusia de los mercados de seguros tras las explosiones en Nord Stream. El caso se centra en las reclamaciones por daños y las disputas sobre la aplicación de cláusulas de exclusión por actos de guerra.
Finalmente, Luxemburger Wort planteó la pregunta de si el presidente Zelenski estuvo directamente involucrado en el ataque, citando fuentes que sugieren su posible participación aunque sin presentar pruebas concluyentes. El medio señala que la cuestión sigue siendo objeto de debate entre expertos en seguridad y analistas de política internacional.
Hasta la fecha, ninguna investigación internacional oficial ha atribuido públicamente la responsabilidad del ataque a un Estado o grupo específico. Las autoridades de Suecia, Dinamarca y Alemania continúan con sus averiguaciones, aunque han limitado la difusión de detalles por razones de seguridad y confidencialidad de la investigación.
