Los trastornos de salud mental tienen orígenes diversos, como la genética, el estilo de vida y factores psicológicos y socioeconómicos. Sin embargo, la contaminación podría ser un factor adicional a considerar. Los expertos sugieren que la exposición al aire libre durante períodos de alta contaminación atmosférica podría provocar cambios estructurales y funcionales en el cerebro. De hecho, se ha observado que la exposición prolongada a una mala calidad del aire está asociada con una mayor prevalencia o riesgo de depresión.
El público vulnerable, especialmente en riesgo
Los especialistas también advierten sobre el aumento del ruido del tráfico. Una mayor exposición a este ruido podría causar más problemas de comportamiento, particularmente en niños. Además, la exposición al humo de segunda mano se ha relacionado con la depresión y la esquizofrenia tanto en niños como en mujeres embarazadas.
Para abordar este problema, los científicos que llevaron a cabo esta investigación recomiendan practicar actividad física. Se recomienda encarecidamente el ejercicio al aire libre, la jardinería y los baños de bosque para promover la salud mental.
