Sanae Takaichi se ha consolidado como una de las figuras más prominentes del ultraconservadurismo a nivel mundial. Tras liderar al Partido Liberal Democrático (PLD) y su coalición gubernamental a una victoria contundente en las recientes elecciones, obteniendo 352 de los 465 escaños parlamentarios, la denominada ‘dama de hierro’ japonesa fue investida nuevamente como primera ministra este miércoles en el parlamento nipón.
Ubicada en el sector más conservador del partido, su estrategia de adelantar las elecciones, apenas tres meses después de asumir el cargo, le permitió recuperar la mayoría absoluta. Takaichi, de 64 años, asume el poder con un discurso enérgico que evoca el nacionalismo y el espíritu emprendedor de su mentor, Shinzō Abe, quien fue asesinado en 2022. Tras su arrolladora victoria en las elecciones legislativas del 8 de febrero, Takaichi juró este miércoles ante el Parlamento como la nueva primera ministra de Japón.
Apasionada baterista de heavy metal y una influyente figura en redes sociales con millones de seguidores, Takaichi ha revolucionado la política japonesa, rompiendo con décadas de liderazgo masculino. Su popularidad se refleja en el aumento de las ventas de su bolso de mano de piel negra y su bolígrafo rosa. Con un índice de aprobación del 90% entre los votantes menores de 30 años, representa el auge del tradicionalismo y se sitúa en las **antípodas del feminismo**, defendiendo firmemente el mantenimiento del sistema tradicional de sucesión imperial, que limita el acceso al trono a los varones descendientes por línea masculina.
Una de sus imágenes más virales fue en enero, durante un encuentro con el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, donde improvisó una interpretación de batería de Golden, tema principal de la película animada de las Guerreras K-Pop. En la misma fecha, le cantó el ‘Happy Birthday’ a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, con quien se tomó una selfie.
Las claves del ‘Sanaenomics’
En el ámbito político, Takaichi se define como una conservadora de línea dura y admira profundamente a la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, de ahí su apodo de ‘dama de hierro’ nipona. “Mi objetivo es convertirme en la dama de hierro”, declaró a un grupo de estudiantes durante su reciente campaña.
Desarrolló su carrera política como ministra en diversos gabinetes bajo el gobierno de Abe, siendo considerada una experta en políticas de seguridad, especialmente en el ámbito económico.
Como evolución del programa económico de su mentor, el ‘Abenomics’, Takaichi impulsa el ‘Sanaenomics’, basado en un gasto fiscal “responsable y proactivo”, una política monetaria expansiva e “inversiones audaces en la gestión de crisis y el crecimiento”. La primera ministra aboga por elevar el gasto militar al 2% del PIB y reformar el artículo 9 de la Constitución pacifista, sin descartar el posible rearme nuclear.
Estas aspiraciones han generado tensiones con China, como se evidenció recientemente en Múnich, donde el gobierno japonés presentó una protesta formal contra las declaraciones “inapropiadas, infundadas e incorrectas” del ministro de Exteriores chino, Wang Yi, durante la Conferencia de Seguridad, quien incluso amenazó a Takaichi con una “derrota devastadora” en caso de que impulsara una reforma militarista de la Constitución.
Esta postura de la ‘dama de hierro’ se sustenta en la alianza con Estados Unidos, que describe como la “piedra angular” de la política exterior y de seguridad de Japón, incluyendo intercambios de elogios con Donald Trump.
Política de estudio, no de cuna
Takaichi creció en un hogar tradicional de clase media. Nació en la prefectura de Nara en 1961, hija de un oficinista y una agente de policía, sin antecedentes políticos familiares, a diferencia de lo común en el parlamento japonés.
A pesar de su excelente expediente académico, que le habría permitido ingresar en una universidad privada, sus padres la instaron a matricularse en la Universidad pública de Kobe. Se licenció en Administración de Empresas en 1984 y, durante su posgrado en el Instituto Matsushita de Gobierno y Gestión, se trasladó a Estados Unidos en 1987 para realizar una práctica profesional en el despacho de Pat Schroeder, congresista estadounidense conocida por sus críticas a Japón.
Esta experiencia fue una estrategia para aprender cómo defender a Japón de “la opinión superficial de Estados Unidos”, que solía confundir los asuntos y tradiciones japoneses con los de China y Corea del Sur.
A su regreso a Japón en 1989, Takaichi comenzó a trabajar como presentadora de noticias en TV Asahi, destacándose por su análisis político. Sus experiencias personales y familiares fundamentan sus propuestas políticas: ampliar los servicios hospitalarios para la salud de la mujer, mejorar el reconocimiento de los trabajadores domésticos y optimizar las opciones de atención para la sociedad japonesa que envejece.
Su trayectoria ministerial
Takaichi debutó en la Cámara de Representantes en las elecciones generales de julio de 1993, presentándose como independiente por su circunscripción natal de Nara. Era una de las 14 mujeres en un hemiciclo de 511 miembros.
Bajo el patrocinio de Abe, en 2006, Takaichi ocupó simultáneamente cinco carteras ministeriales: Innovación, Ciencia y Tecnología, Asuntos Sociales, Seguridad Alimentaria, Asuntos de los Territorios del Norte (islas Kuriles) y Okinawa, e Igualdad de Género. Sin embargo, el gobierno colapsó al año siguiente.
El 3 de septiembre de 2014 fue nombrada ministra de Asuntos Internos y Comunicaciones, en sustitución de Yoshitaka Shindo, quien enfrentaba acusaciones de irregularidades contables en el grupo parlamentario liberaldemócrata. Se trataba de una cartera importante, responsable de temas sensibles como la regulación de los medios y la ciberseguridad. Fue reemplazada en 2017.
En 2021, Takaichi se presentó por primera vez a la carrera por el liderazgo del PLD, pero perdió ante Fumio Kishida. Lo intentó nuevamente en 2024, liderando la primera ronda de votación, pero perdió ante Shigeru Ishiba.
En 2022, asumió el Ministerio de Estado para la Seguridad Económica, un departamento de nueva creación, con la misión de implementar la Ley de Promoción de la Seguridad Económica, enfocada en la protección de infraestructuras críticas, como las fábricas de semiconductores, las tecnologías de IA y las cadenas de suministro, frente a riesgos geopolíticos, incluyendo fugas de tecnología, ciberataques y dependencias comerciales, especialmente de China.
En 2025, en su tercer intento, logró la victoria y se convirtió en la primera mujer en liderar el Gobierno de Japón, tras ser confirmada por el parlamento.
