Sarah Gradtke, de 36 años y residente en Illertissen, enfrenta un nuevo y grave desafío médico y necesita la ayuda del público. Hace nueve meses, superó una compleja operación en la unión entre la base del cráneo y la columna cervical, y se estaba recuperando lentamente. Sin embargo, su estado ha empeorado drásticamente en las últimas semanas.
Una larga odisea médica hasta una clínica especializada
Sus problemas de salud se desarrollaron gradualmente después de varias infecciones y una caída en 2022 que inicialmente pareció inofensiva. Según la evaluación médica actual, es muy probable que “las infecciones previas actuaran como desencadenantes y que la caída desequilibrara un sistema que antes era asintomático”, informa Sarah Gradtke.
En lugar de la recuperación completa que se había pronosticado, su condición empeoró progresivamente en los meses siguientes, hasta que quedó completamente postrada en cama. Después de una larga búsqueda de diagnóstico, los exámenes realizados en una clínica especializada en Barcelona confirmaron una rara inestabilidad craneocervical de la articulación de la cabeza.
Además, a Gradtke se le diagnosticó el síndrome de Ehlers-Danlos, una enfermedad genética que, junto con otro trastorno del tejido conectivo, favorece las inestabilidades estructurales. “Durante años, he sobrecargado mi cuerpo inconscientemente, simplemente porque no sabía nada de estas enfermedades genéticas”, afirma.
La cirugía devuelve la calidad de vida a Sarah Gradtke
La perspectiva de recibir tratamiento por parte de un equipo neuroquirúrgico en Barcelona había despertado nuevas esperanzas. Sin embargo, la primera operación en marzo solo fue posible gracias a una gran ola de donaciones y al apoyo de la asociación “Zusammen Berge versetzen” (“Juntos mover montañas”). “Sin este apoyo externo, la atención de aquella época no habría sido posible en esa forma”, enfatiza Gradtke.
Con los fondos recaudados, pudo financiar tanto el transporte médico necesario en posición horizontal como la operación en sí. En la clínica especializada, los neurocirujanos le fijaron el cráneo a la parte superior de la columna cervical y estabilizaron los segmentos inestables. La intervención tuvo éxito: Sarah pudo volver a caminar distancias cortas y realizar pequeñas excursiones en silla de ruedas: “La cirugía me dio la estabilidad para luchar por volver a la vida”.
Sin embargo, nueve meses después, justo antes de Navidad, Sarah Gradtke sufrió un grave revés. El 23 de diciembre tuvo que ser trasladada al hospital en ambulancia, ya que la estabilidad previamente recuperada se perdió en cuestión de días. Desde entonces, está nuevamente confinada a la cama y solo puede dar unos pocos pasos. “La situación pasó de ser limitada pero tolerable a una inmovilidad completa”, describe su madre en la actual solicitud de donaciones en la plataforma Gofundme.
Un examen en Barcelona debe dar certeza
Gradtke sigue en estrecho contacto con los neurocirujanos que la tratan en Barcelona; ya está programada una videollamada para una mayor aclaración médica. Las medidas necesarias se decidirán solo después de un diagnóstico especializado urgente en el lugar. “El alcance de la necesidad de intervenciones quirúrgicas solo se puede aclarar en Barcelona. También podrían ser necesarias otras medidas”, dice Gradtke.
Muchas clínicas en Alemania previamente habían visto pocas opciones de acción y habían recomendado medidas conservadoras, a pesar de que la mujer de 36 años ya estaba en gran medida inmovilizada. A pesar de estar completamente postrada en cama y carecer de capacidad para cuidarse sola, solo se le otorgó el nivel de cuidado II; este nivel se está revisando actualmente.
Además, la familia y la paciente informan que las autorizaciones de costos ya solicitadas, tanto para la primera operación como para la atención ahora necesaria, se han estado posponiendo durante meses entre la compañía de seguros de salud y el Servicio Médico. Las decisiones no se toman, las cancelaciones se repiten, a pesar de que el tratamiento se lleva a cabo dentro de la UE.
La familia espera apoyo del público
A pesar de todos los contratiempos, Sarah sigue decidida. Espera que el nuevo diagnóstico pueda aclarar cómo proceder, posiblemente si es necesaria otra intervención. “Actualmente solo vegeto”, dice.
La campaña de donación en curso tiene como objetivo financiar inicialmente el diagnóstico urgentemente necesario y el nuevo transporte en posición horizontal a Barcelona. El objetivo de recaudación de 82.000 euros cubre el transporte, el diagnóstico y los gastos hospitalarios; una posible segunda operación, que se estima que costará alrededor de 60.000 euros, aún no se ha incluido.
El objetivo de Sarah Gradtke sigue siendo el mismo: regresar a Barcelona lo antes posible para aclarar cómo continuará su atención médica. La familia espera que se reúna suficiente apoyo para que el tratamiento necesario sea posible.
