Un tercio de las imágenes captadas por el telescopio espacial Hubble podrían verse afectadas por la creciente cantidad de satélites en órbita, según un reciente estudio. El problema radica en que los satélites pueden ser confundidos con objetos celestes, dificultando la observación del universo.
Esta interferencia podría tener un impacto significativo en diversos campos científicos. “Imaginen que están intentando identificar asteroides que podrían ser peligrosos para la Tierra”, explica Borlaff. “Un asteroide que se desplaza rápidamente por el cielo se ve exactamente como un satélite… es muy difícil determinar cuál es el objeto amenazante.”
Afortunadamente, algunos telescopios espaciales, como el James Webb, no se ven afectados por este problema. Esto se debe a que se encuentran ubicados en un punto estable a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra, conocido como el segundo punto de Lagrange.
– ‘Tan brillantes como la estrella más brillante’ –
Una posible solución, según el estudio, sería desplegar los satélites a altitudes más bajas. Sin embargo, esto podría tener consecuencias negativas para la capa de ozono terrestre. La solución más directa sería, simplemente, lanzar menos satélites, pero la competencia entre empresas de internet satelital y las crecientes necesidades de la inteligencia artificial hacen que esta opción sea poco probable.
Actualmente, casi tres cuartas partes de los satélites en órbita pertenecen a la red Starlink de Elon Musk. No obstante, se espera que Starlink represente solo el 10% del total de satélites en las próximas dos décadas, a medida que la competencia se intensifique.
Por el momento, las empresas podrían colaborar proporcionando información sobre la ubicación, orientación y color de sus satélites a los operadores de telescopios espaciales, sugiere Borlaff.
Otro factor preocupante es el aumento del tamaño de los satélites. Aquellos con una superficie de 100 metros cuadrados ya son “tan brillantes como la estrella más brillante visible a simple vista”, afirma Borlaff. Sin embargo, para satisfacer las demandas de datos de la inteligencia artificial, se están planeando satélites con una superficie de hasta 3,000 metros cuadrados. Estos gigantes podrían llegar a ser “tan brillantes como un planeta”, añade.
By Daniel Lawler
