El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, amplió las compras de bonos a largo plazo para frenar el aumento de los rendimientos, generando tensiones con la Reserva Federal y críticas de figuras como Stanley Druckenmiller, quien advierte que la medida subvenciona la inacción fiscal.
La decisión del Departamento del Tesoro de duplicar los límites de sus operaciones de recompra de deuda ha abierto un frente de debate en la política económica estadounidense. Con el rendimiento del bono a 30 años situado en niveles elevados tras rozar el 5,3% a mediados de agosto, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, implementó un programa destinado a inyectar liquidez y reducir el costo de endeudamiento a largo plazo, según la estrategia de recompra anunciada por el Tesoro.
La expansión del programa de recompra y la reacción del mercado de deuda
El plan del Tesoro contempla duplicar el tope por operación en títulos a largo plazo, elevándolo de $2 billion a al menos 4.000 millones de dólares. Estas operaciones se programaron inicialmente desde el 9 de septiembre hasta el 4 de noviembre, un periodo que coincide con las elecciones de mitad de mandato. Los analistas del sector financiero han señalado que, aunque la intervención logró aliviar momentáneamente la presión sobre los rendimientos —con el bono a 30 años cediendo desde sus picos recientes y el rendimiento a 10 años bajando al 4,651%—, el efecto inmediato se disipó rápidamente en las pantallas de negociación, tal como reportó la analista de AJ Bell, Danni Hewson.

Para los mercados, la escala de estas operaciones sigue siendo reducida frente al volumen masivo de emisiones necesarias para financiar los déficits fiscales actuales. Algunos observadores han comparado la maniobra con la «Operación Twist» aplicada por la Reserva Federal en décadas pasadas, aunque con un alcance más limitado por parte del Tesoro para contener el impacto sobre las hipotecas, los préstamos corporativos y el servicio de la deuda nacional.
Choque de modelos económicos entre el Tesoro y la Reserva Federal
La iniciativa ha puesto de manifiesto una divergencia de posturas entre el equipo de Bessent y la cúpula de la Reserva Federal. Mientras el Tesoro recurre a la intervención en el mercado abierto para modular los tipos de interés de largo plazo, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, defiende una aproximación de no intervención, partidario de permitir que los mercados fijen sus propios niveles sin distorsiones artificiales. A esto se suma el contraste operativo: el Tesoro busca comprar y retirar títulos para comprimir los rendimientos, mientras la Reserva Federal continúa reduciendo su propio balance de activos acumulados durante las políticas de flexibilización cuantitativa previas.

Government debt is safe only when bondholders believe that the Fed will raise rates against inflation and that the fiscal authority will raise taxes against spending shocks. Scott Bessent, Secretario del Tesoro
Las críticas de Stanley Druckenmiller y el debate sobre el modelo de deuda
Las tensiones en torno a la política de bonos han sumado voces de peso en el ámbito de la inversión privada. Stanley Druckenmiller, fundador de Duquesne Capital Management y mentor histórico tanto de Bessent como de Warsh, cuestionó abiertamente la intervención del Tesoro en un artículo publicado en The Wall Street Journal, titulado Deje a los mercados hablar
, según la cobertura económica difundida desde Madrid.
Druckenmiller argumentó que la configuración actual de la economía estadounidense —con una inflación persistente por encima del objetivo, pleno empleo y un déficit público del 6% del PIB en tiempos de paz— exige disciplina fiscal y no subsidios artificiales a la deuda. Según el inversor, la supresión de los rendimientos mediante compras públicas actúa como un incentivo para la inacción política de los partidos en Washington frente a una deuda nacional que supera los 40 billones de dólares y unos costes de intereses anuales que rebasan el presupuesto de defensa.

| Variable Económica | Indicador Soportado por los Datos del Mercado |
|---|---|
| Deuda Pública Total | Supera los 40 billones de dólares |
| Déficit Fiscal | Aproximadamente el 6% del PIB |
| Costes de Intereses (Año Fiscal) | 1,1 billones de dólares |
| Tope de Recompra por Operación | Elevado a al menos 4.000 millones de dólares |
Con el inicio de las operaciones de recompra en septiembre, los operadores de renta fija vigilan de cerca si la intervención del Tesoro logrará sostener el alivio en los rendimientos o si, por el contrario, los desequilibrios estructurales del déficit y la oferta de bonos volverán a imponerse en las condiciones financieras globales.
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