La industria del manga japonés se encuentra conmocionada por un nuevo escándalo que involucra a la editorial Shogakukan y su plataforma digital Manga ONE. La controversia se desató tras revelarse que la editorial permitió la publicación de un nuevo manga bajo un pseudónimo, a pesar de que su autor, Shōichi Yamamoto, fue condenado por un delito sexual.
Yamamoto, quien también utilizaba el seudónimo Tatsuya Matsuki, fue arrestado y acusado de agresión indecente a una estudiante en 2020. Tras el arresto, Shogakukan canceló la serialización de su manga Daten Sakusen, alegando motivos de salud. Sin embargo, en 2022, la editorial volvió a contratar a Yamamoto bajo el nombre de “Hajime Ichiro” para trabajar en un nuevo proyecto, Jōjin Kamen, ilustrado por Eri Tsuruyoshi.
Una investigación interna realizada por Shogakukan reveló que el equipo editorial conocía la condena de Yamamoto cuando lo recontrató. Incluso, se descubrió que un editor participó en negociaciones extrajudiciales entre Yamamoto y la víctima, con el objetivo de que esta última mantuviera el abuso en secreto. Las negociaciones fracasaron, lo que llevó a la reciente condena y a la posterior indignación pública.
Shogakukan se disculpó por la situación, pero su comunicado inicial fue criticado por considerarse insuficiente. Posteriormente, la editorial emitió una declaración más detallada, anunciando la suspensión de la distribución de Jōjin Kamen y la cancelación de las versiones impresas del manga.
El caso ha generado una ola de críticas por parte de otros autores de manga, quienes han cuestionado la ética de Shogakukan al permitir que un condenado por un delito sexual continúe trabajando en la industria. La editorial también reveló que el creador del manga Seisō no Shinri-shi, originalmente listado como Miki Yatsunami, es en realidad Tatsuya Matsuki, quien ha recibido asesoramiento psicológico desde el incidente.
En 2020, un tribunal de Sapporo ordenó a Yamamoto pagar una indemnización de 11 millones de yenes (aproximadamente 71.000 dólares) a la víctima, una mujer de unos 20 años que denunció haber sido abusada sexualmente mientras era estudiante de secundaria y Yamamoto era su profesor.
