Un nuevo análisis del genoma de la bacteria causante de la sífilis, Treponema pallidum, revela la antigüedad de las enfermedades treponémicas en América. Los hallazgos, basados en una muestra de 5.500 años de antigüedad encontrada en Colombia, sugieren que la aparición de la sífilis no dependió de la intensificación agrícola y el hacinamiento poblacional, factores que a menudo se asocian con la propagación de enfermedades infecciosas. En cambio, su surgimiento estaría vinculado a las condiciones sociales y ecológicas de las sociedades de cazadores-recolectores.
Molly Zuckerman y Lydia Ball, en una perspectiva relacionada, señalan que “replantear la sífilis, junto con otras enfermedades infecciosas, como productos de condiciones evolutivas, ecológicas y biosociales tanto localizadas como específicas, así como de la globalización, puede ser un paso crítico para reducir el estigma y mejorar la salud pública”.
Las enfermedades treponémicas, como la sífilis, el bejel, la pinta y el frambosiasis, han afectado a poblaciones humanas en todo el mundo durante miles de años. Sin embargo, aún se desconoce mucho sobre su antigüedad global, distribución y la historia evolutiva de las bacterias que las causan. Uno de los debates más importantes gira en torno al origen geográfico y la propagación global de la sífilis, causada por la bacteria T. pallidum. Algunos argumentan que la enfermedad se originó en América y fue llevada al hemisferio oriental tras el contacto europeo a finales del siglo XV, mientras que otros sostienen que Treponema ya estaba presente en Europa antes del contacto. La escasez y ambigüedad de la evidencia esquelética, así como la dificultad técnica para recuperar ADN bacteriano antiguo de restos afectados, han dificultado la resolución de estas cuestiones.
David Bozzi y sus colegas presentan el genoma de Treponema, con 5.500 años de antigüedad, recuperado de restos humanos de cazadores-recolectores de la época del Holoceno Medio en Colombia. Esta nueva evidencia extiende el registro genético conocido de este patógeno en aproximadamente 3.000 años. Según Bozzi et al., el análisis filogenético muestra que este genoma (TE1-3) representa una rama previamente desconocida de T. pallidum que se separó antes de que surgieran todas las demás subespecies conocidas. Aunque pertenece claramente a la especie T. pallidum, TE1-3 es genéticamente diverso y distinto de las cepas modernas. Es importante destacar que los autores encontraron que TE1-3 también posee el conjunto completo de características genéticas asociadas con la virulencia en la T. pallidum moderna.
Además, los hallazgos sugieren que T. pallidum es anterior al surgimiento de la agricultura en América, lo que indica que la aparición del patógeno no dependió de la intensificación agrícola y el hacinamiento poblacional. En cambio, el linaje TE1-3 está asociado con las condiciones sociales y ecológicas de las sociedades de cazadores-recolectores, incluyendo la alta movilidad, las interacciones con comunidades pequeñas y el contacto cercano con animales salvajes. Según Bozzi et al., los resultados del estudio amplían el marco temporal, ecológico y social para comprender las enfermedades treponémicas en todo el mundo.
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