Simulacros de guerra en el metro de Londres: el ejército británico se prepara para un hipotético conflicto con Rusia
El ejército británico ha llevado a cabo ejercicios militares secretos en las profundidades del metro de Londres, con el fin de simular un escenario de conflicto bélico con Rusia proyectado para el año 2030.
Las maniobras consistieron en el uso de infraestructura civil para fines militares. En el escenario propuesto, una sección de la estación de metro de Charing Cross fue utilizada para simular una base subterránea temporal en Tallin, la capital de Estonia. Este movimiento responde a un hipotético despliegue de fuerzas británicas y aliadas —incluyendo tropas estadounidenses— en territorio estonio tras un ataque de las fuerzas rusas a los estados bálticos.
Durante el ejercicio, los soldados emplearon inteligencia artificial y diversas tecnologías digitales para analizar la situación táctica mediante grandes pantallas. El objetivo principal de estas herramientas es la identificación rápida de objetivos rusos para proceder con el lanzamiento de misiles, dispositivos de interferencia y ataques con drones.
La escala de las operaciones simuladas destaca la importancia de la tecnología de vigilancia aérea en la guerra moderna. En las maniobras, el grupo liderado por el Reino Unido debió gestionar el despliegue de más de 5.000 vehículos aéreos no tripulados (UAV) diariamente, destinados tanto a labores de ataque como de vigilancia contra las fuerzas rusas.
