La selección de Corea del Sur demostró su superioridad en el terreno de juego al imponerse con una contundente victoria de 5-0 frente a Trinidad y Tobago. El gran protagonista de la jornada fue Son Heung-min, quien lideró el ataque coreano al anotar un doblete que resultó decisivo para el marcador final.
El encuentro, que estuvo dominado por el conjunto surcoreano desde los primeros compases, permitió al equipo desplegar una ofensiva efectiva frente a un rival que no logró contener la presión. Con esta actuación, Son reafirma su gran momento de forma y su capacidad para marcar la diferencia en partidos internacionales.
