El canciller austriaco Christian Stocker, del Partido Popular (ÖVP), ha reafirmado su intención de continuar liderando el país y ha descartado abordar la cuestión de su sucesión hasta después de las próximas elecciones al Consejo Nacional. Stocker, quien recientemente se recuperó de una intervención quirúrgica de espalda, se muestra optimista sobre el futuro y ha delineado sus objetivos para un gobierno más eficiente y próspero.
Recuperación y Planes para el Futuro Inmediato
En una entrevista concedida al periódico “Kronen Zeitung”, Stocker reveló que se encuentra “completamente libre de dolor” tras la operación de espalda. A pesar de haber sufrido fuertes dolores durante un año debido a una estrechez en la columna vertebral, asegura que su recuperación en las últimas cuatro semanas ha sido progresiva, experimentando ahora una “sensación de vida completamente nueva”. El canciller ha retomado sus funciones, alternando su trabajo entre Viena y Wiener Neustadt, e incluso continuó trabajando desde casa durante su convalecencia, manteniendo contacto con sus colaboradores y gestionando asuntos de estado.
Objetivos de Gobierno y Críticas a la Oposición
Stocker expresó su deseo de impulsar un “paso adelante” con su gobierno, enfocándose en la creación de un estado “más delgado y eficiente”, con un presupuesto sólido, mayor crecimiento económico, menor inflación y, en última instancia, una mayor satisfacción ciudadana. Descartó rotundamente cualquier debate sobre su liderazgo dentro del ÖVP durante su ausencia, calificando estas especulaciones como “rumores”. También negó la posibilidad de un regreso del ex canciller Sebastian Kurz.
El canciller reconoció que las encuestas actuales, que muestran una pérdida de apoyo para los partidos gobernantes ÖVP, SPÖ y Neos en favor del FPÖ, “ciertamente no son motivo de alegría”. Admitió que los acontecimientos recientes en la Cámara de Economía también han afectado al ÖVP, pero consideró que la disminución de la confianza en el gobierno es algo habitual en tiempos de crisis. A pesar de ello, se mostró confiado en poder guiar al país “con las decisiones correctas” a través de este período.
En cuanto a la oposición, Stocker criticó duramente al FPÖ, acusándolo de prometer soluciones fáciles y de dividir a la sociedad. Calificó la gestión de Herbert Kickl como Ministro del Interior de “desastrosa”.
Reacción del FPÖ a las Críticas
El Secretario General del FPÖ, Michael Schnedlitz, respondió a las críticas de Stocker calificándolas de “maniobra de distracción” para ocultar el “fracaso total” del gobierno. En un comunicado, Schnedlitz acusó al canciller de difundir “cuentos y mentiras” en lugar de abordar la crisis de inflación y asilo, y de defender los intereses de los austriacos.
