Investigadores han logrado mantener a un paciente con función pulmonar nula con vida durante 48 horas utilizando un sistema de soporte vital artificial. Este avance podría ofrecer un tiempo crucial para pacientes que esperan un trasplante de pulmón, permitiendo mantenerlos estables hasta que un órgano compatible esté disponible.
El sistema, descrito como un “pulmón artificial”, permite la oxigenación y eliminación de dióxido de carbono del cuerpo, supliendo la función de los pulmones dañados. Esta tecnología no solo prolonga la supervivencia, sino que también podría mejorar las condiciones del paciente antes del trasplante, aumentando las posibilidades de éxito del procedimiento.
Aunque los detalles específicos del sistema no se han revelado completamente, se entiende que se trata de un dispositivo que imita las funciones esenciales del pulmón, proporcionando un soporte vital temporal pero efectivo. Este logro representa un paso significativo en el campo de la medicina regenerativa y el desarrollo de órganos artificiales.
