Una serie de sabotajes coordinados en las vías férreas neerlandizas provocó este martes un caos generalizado en la red de trenes, afectando a miles de pasajeros durante la hora punta matinal. La gestora de infraestructuras ProRail detectó objetos extraños colocados intencionalmente en al menos 20 ubicaciones, lo que obligó a activar sistemas de seguridad de emergencia.
Objetos extraños y fallos de señalización en la red ferroviaria
Las alteraciones en el tráfico ferroviario de los Países Bajos comenzaron en las primeras horas del martes, paralizando servicios clave en las regiones centrales y orientales del país. La compañía que gestiona la infraestructura ferroviaria informó de incidencias en múltiples puntos del trazado nacional, afectando tanto a los desplazamientos cotidianos de miles de ciudadanos como a los accesos hacia nudos de gran afluencia.
Según la información proporcionada por los operadores y las autoridades de transporte, el origen de los fallos radica en la colocación deliberada de elementos físicos sobre las vías. La agencia gubernamental ProRail señaló que los dispositivos de seguridad del sistema interpretan la presencia de dichos objetos como si se tratara de un tren real, lo que bloquea de forma automática el paso de las formaciones.

Materials were found at multiple locations in the track that were deliberately placed there. This causes section malfunctions.
ProRail, infraestructura ferroviaria
Los detalles técnicos recopilados por la prensa local y las agencias de control apuntan a que los objetos utilizados incluían tuberías metálicas fijadas a las líneas férreas. Una formación llegó a colisionar con uno de estos tubos sin que se registraran heridos ni descarrilamientos, tal como confirmó una portavoz de la compañía de infraestructuras al diario de Volkskrant en declaraciones reproducidas por el servicio de noticias de Yahoo.
Impacto en las conexiones clave y el transporte por carretera
El alcance de la interrupción afectó de manera severa las rutas que conectan ciudades neurálgicas como Zwolle, Deventer y Amersfoort, donde la empresa operadora Nederlandse Spoorwegen advirtió que la magnitud del problema impedía incluso habilitar servicios alternativos de autobuses de reemplazo para los viajeros varados.

El nudo de Utrecht Centraal, considerado el intercambiador más transitado de los Países Bajos por volumen de pasajeros, también sufrió las consecuencias directas de los bloqueos. La gestora del tráfico detalló que la falta de fiabilidad en los sistemas de bloques de señales impedía certificar la posición de los convoyes con garantías de seguridad. Asimismo, los fallos operativos se extendieron al tráfico viario debido a la apertura y cierre anómalo de varios pasos a nivel en distintas zonas del territorio.
Coincidencia con el Prinsjesdag y respuesta de las autoridades
El momento de los sabotajes coincidió con la celebración del Prinsjesdag, la jornada institucional en la que el gobierno neerlandés presenta su presupuesto anual ante el parlamento y la familia real recorre las calles de La Haya en carrozas tradicionales. Diversos medios internacionales recordaron que esta festividad atrae a miles de ciudadanos hacia la capital, muchos de los cuales vieron frustrados sus planes de viaje debido a la cancelación generalizada de trenes.
Hasta el momento, los cuerpos de seguridad no han determinado la autoría ni el móvil exacto detrás de las acciones perpetradas en las vías. Las labores de inspección se llevan a cabo bajo estrictos protocolos para preservar los indicios forenses. En este sentido, portavoces de ProRail explicaron que los equipos técnicos operan con guantes de protección para evitar contaminar huellas dactilares u otras evidencias que la policía científica pueda recabar durante las pesquisas abiertas en los distintos puntos afectados.
Más sobre esto