Investigadores han identificado una pequeña molécula de ARN, previamente pasada por alto, que desempeña un papel importante en el control de la producción de colesterol en el cuerpo y en el desarrollo de enfermedades cardíacas.
La molécula, denominada tsRNA-Glu-CTC, podría ser un nuevo objetivo potencial para futuras terapias destinadas a reducir los niveles altos de colesterol.
Utilizando PANDORA-seq, una tecnología de secuenciación desarrollada en UC Riverside, los científicos pudieron detectar tipos ocultos de pequeños ARN en el hígado, el órgano central del metabolismo del colesterol. Descubrieron que tsRNA-Glu-CTC es altamente abundante en el hígado (más del 65% de todos los tsRNA o pequeños ARN derivados del tRNA detectables) y responde directamente a los cambios en los niveles de colesterol. El estudio se realizó en ratones.
La investigación estableció un vínculo directo entre tsRNA-Glu-CTC y SREBP2 (Proteína Reguladora del Elemento de Respuesta al Esterol 2), una proteína clave conocida como el “regulador maestro” de la producción de colesterol.
“Descubrimos que cuando los niveles de tsRNA-Glu-CTC aumentan, se incrementa la actividad de SREBP2, lo que activa los genes que sintetizan el colesterol”, explica Changcheng Zhou, profesor de ciencias biomédicas en la Facultad de Medicina de la UCR y autor principal del estudio publicado en Nature Communications.
“Este mecanismo contribuye directamente a niveles más altos de colesterol y aumenta el riesgo de aterosclerosis, o el bloqueo de las arterias.”
La aterosclerosis es una enfermedad común y grave causada por la lenta acumulación de placa pegajosa (compuesta de colesterol, grasa y otras sustancias) en las arterias. Esta acumulación estrecha las arterias, reduciendo el flujo de sangre rica en oxígeno a los tejidos y órganos del cuerpo. Según los Institutos Nacionales de la Salud, aproximadamente el 50% de los estadounidenses entre 45 y 84 años viven con aterosclerosis no diagnosticada.
En sus modelos de ratones, los investigadores utilizaron con éxito un oligonucleótido antisentido (ASO), material genético diseñado para bloquear el ARN, para reducir los niveles de tsRNA-Glu-CTC. Esto resultó en una reducción del colesterol y una aterosclerosis menos severa en los ratones.
Zhou explica que este enfoque ofrece una ventaja “ascendente” sobre los medicamentos para el colesterol existentes, como las estatinas, que actúan más adelante en la vía metabólica.
“Al dirigirse a la molécula que inicia el aumento de la producción de colesterol, podría ser posible lograr una regulación más fundamental y temprana del proceso”, afirma.
El equipo de Zhou también descubrió que la forma modificada químicamente de tsRNA-Glu-CTC que se encuentra de forma natural era más eficaz para regular el colesterol que las versiones sintéticas, un hallazgo que podría guiar el desarrollo de futuros fármacos dirigidos.
Si bien gran parte del trabajo inicial se realizó en modelos de ratones, la relevancia para los humanos es fuerte. Los investigadores analizaron muestras de sangre humana y observaron que las personas con niveles elevados de tsRNA-Glu-CTC tendían a tener un colesterol circulante más alto, lo que sugiere que el mecanismo regulador recién descubierto está activo en la fisiología humana.
“Nuestro estudio marca la primera evidencia de que un tsRNA puede influir directamente en el metabolismo del colesterol y las enfermedades cardíacas, señalando una nueva dirección para la prevención de eventos cardiovasculares”, concluye Zhou.
Investigadores adicionales de la UCR; la Facultad de Medicina de la Universidad de Utah; el Instituto de Tecnología de Nueva York; la Facultad de Medicina de la Universidad de Nevada, Reno; y la Universidad Estatal de Nueva York, Albany, contribuyeron al trabajo.
La investigación fue financiada parcialmente por subvenciones de los Institutos Nacionales de la Salud.
Fuente: UC Riverside
