Según los expertos, conocer la frecuencia cardíaca adecuada durante el ejercicio es clave para optimizar el rendimiento y proteger la salud cardiovascular. La zona de frecuencia cardíaca objetivo se calcula generalmente como un porcentaje de la frecuencia cardíaca máxima, que se estima restando la edad de 220. Para actividades de intensidad moderada, se recomienda mantener el pulso entre el 50 y el 70 % de ese valor máximo, mientras que para ejercicios de alta intensidad, el rango adecuado está entre el 70 y el 85 %. Mantenerse dentro de estos rangos ayuda a mejorar la resistencia, quemar grasa de manera eficiente y reducir el riesgo de sobreesfuerzo. Es importante ajustar la intensidad según la sensación personal y consultar a un profesional de la salud antes de iniciar un nuevo régimen de ejercicio, especialmente si existen condiciones médicas preexistentes.
Según los expertos, conocer la frecuencia cardíaca adecuada durante el ejercicio es clave para optimizar el rendimiento y proteger la salud cardiovascular. La zona de frecuencia cardíaca objetivo se calcula generalmente como un porcentaje de la frecuencia cardíaca máxima, que se estima restando la edad de 220. Para actividades de intensidad moderada, se recomienda mantener el pulso entre el 50 y el 70 % de ese valor máximo, mientras que para ejercicios de alta intensidad, el rango adecuado está entre el 70 y el 85 %. Mantenerse dentro de estos rangos ayuda a mejorar la resistencia, quemar grasa de manera eficiente y reducir el riesgo de sobreesfuerzo. Es importante ajustar la intensidad según la sensación personal y consultar a un profesional de la salud antes de iniciar un nuevo régimen de ejercicio, especialmente si existen condiciones médicas preexistentes.
