La NASA decidió adelantar el regreso a la Tierra de una tripulación de la Estación Espacial Internacional (ISS) debido a una condición médica que afectó a uno de sus miembros. La agencia espacial estadounidense no ha revelado detalles sobre el problema de salud, pero ha enfatizado que no se trató de una emergencia.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, informó a los periodistas tras el amerizaje que el miembro de la tripulación afectado “se encuentra bien”. Isaacman precisó que el astronauta experimentó “una condición médica seria” que “podría haber ocurrido en la Tierra, completamente fuera del entorno de microgravedad”.
Aseguró que todos los miembros de la tripulación están a salvo, con buen ánimo y se sometieron a las revisiones médicas post-aterrizaje habituales. “Acaban de ejecutar… una misión casi perfecta en órbita”, declaró Isaacman.
Mike Fincke, piloto de la SpaceX Crew-11, compartió un mensaje similar en una publicación en redes sociales: “Lo primero y más importante, todos estamos bien. Todos a bordo están estables, seguros y bien atendidos”.
“Esta fue una decisión deliberada para permitir que se realizaran las evaluaciones médicas adecuadas en tierra, donde existe toda la gama de capacidades de diagnóstico. Es la decisión correcta, aunque sea un poco agridulce”, añadió.
El cuarteto de la Crew-11 llegó a la ISS a principios de agosto y estaba programado para permanecer en la estación espacial hasta su relevo a mediados de febrero con la llegada de la próxima tripulación.
James Polk, director médico de la NASA, explicó previamente que el “riesgo persistente” y la “incertidumbre sobre el diagnóstico” llevaron a la decisión de adelantar el regreso de la tripulación.
Preparados para lo inesperado
La tripulación realizó casi 900 horas de experimentos durante sus 167 días en órbita, según Joel Montalbano, subadministrador asociado de la Dirección de Misiones de Operaciones Espaciales de la NASA.
El astronauta estadounidense Chris Williams y los cosmonautas rusos Sergey Kud-Sverchkov y Sergei Mikaev, que llegaron a la estación en noviembre a bordo de una nave espacial Soyuz rusa, permanecieron en la ISS.
La agencia espacial rusa Roscosmos opera junto con la NASA en el puesto avanzado, y ambas agencias se turnan para transportar a un ciudadano del otro país hacia y desde el orbitador, una de las pocas áreas de cooperación bilateral que aún perduran entre Estados Unidos y Rusia.
Habitada de forma continua desde el año 2000, la Estación Espacial Internacional busca mostrar la cooperación multinacional, reuniendo a Europa, Japón, Estados Unidos y Rusia.
Situada a unos 400 km por encima de la Tierra, la ISS funciona como un banco de pruebas para la investigación que apoya la exploración espacial más profunda, incluidas las futuras misiones para devolver a los humanos a la Luna y más allá, hacia Marte.
Los cuatro astronautas que fueron evacuados habían sido entrenados para manejar situaciones médicas inesperadas, según Amit Kshatriya, un alto funcionario de la NASA, quien elogió la forma en que han gestionado la situación.
Está previsto que la ISS sea desmantelada después de 2030, con su órbita reducida gradualmente hasta que se desintegre en la atmósfera sobre una zona remota del Océano Pacífico llamada Punto Nemo, un cementerio de naves espaciales.
– Agence France-Presse

