En futuras misiones a la Luna, los astronautas contarán con la ayuda de un rover que analizará el polvo lunar y la geología de nuestro satélite natural. Este apoyo es crucial para el éxito de futuras expediciones espaciales y para la protección de los astronautas en la superficie lunar.
La NASA ha estado planificando durante años el regreso de misiones tripuladas a la Luna, con el objetivo de establecer una base allí en un futuro cercano. Para lograrlo, será necesario llevar a cabo diversos estudios para comprender mejor nuestro satélite. Y para ello, un rover, que recuerda a un droide del universo Star Wars, asistirá a los astronautas en las primeras misiones.
Denominado MAPP (Mobile Autonomous Prospecting Platform) y construido por Lunar Outpost, será desplegado en la Luna durante la misión Artemis IV. Si bien podría imaginarse a astronautas seguidos por un droide similar a los de Star Wars, este dispositivo tendrá un rol muy diferente.
En efecto, su tarea no será enfrentarse a enemigos, sino analizar el polvo lunar y la geología de nuestro satélite. Para ello, transportará el instrumento DUSTER, que consta del EDA (Electrostatic Dust Analyzer) y el instrumento RESOLVE (Relaxation SOunder and differential VoltagE). Estos dispositivos estudiarán las partículas de polvo y su densidad para comprender mejor el impacto de la actividad humana en esta superficie.
La importancia de su rol radica en que, según la NASA, estos estudios son esenciales para comprender y anticipar los peligros relacionados con las partículas de polvo en los trajes espaciales, tal como explicó Nicky Fox, administradora asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA en Washington:
«La Era Apolo nos enseñó que cuanto más lejos está la humanidad de la Tierra, más dependemos de la ciencia para proteger y sostener la vida humana en otros planetas. Al desplegar estos dos instrumentos científicos en la superficie lunar, nuestro campo de pruebas, la NASA está liderando el mundo en la creación de una guía de supervivencia interplanetaria para garantizar la salud y la seguridad de nuestras naves espaciales y exploradores humanos mientras comenzamos nuestro épico viaje de regreso a la Luna y hacia Marte.”
Sin embargo, MAPP no será el primer rover de este tipo en llegar a la Luna, ya que se planea el lanzamiento de un segundo dispositivo en 2026 como parte de la misión IM-3. No obstante, será necesario ser cautelosos, ya que cada misión representa un riesgo significativo de fallo.
