Las importaciones estadounidenses de petróleo procedente de Arabia Saudí cayeron a cero barriles durante el mes de julio, lo que marca la primera vez que transcurre un mes completo sin dichos envíos desde 1985, según datos preliminares del gobierno reflejados por Investing y Yahoo Finanzas. Los datos del Departamento de Energía de EE. UU. confirmaron que los envíos con destino al país norteamericano se detuvieron por completo el mes pasado, tras registrarse cero barriles por día en las semanas analizadas, tal como detalla cryptobriefing.com.
Cero importaciones de petróleo saudí a Estados Unidos durante julio
Esta interrupción contrasta fuertemente con el inicio del año, cuando las refinerías estadounidenses compraban cifras elevadas de crudo saudí. A principios de año, dichas compras superaban los 800.000 barriles diarios según los registros divulgados por Investing, mientras que otras mediciones situaban el volumen en rangos de entre 103.000 y 496.000 barriles diarios entre enero y mayo, de acuerdo con los datos recopilados por cryptobriefing.com.
Factores geopolíticos y el cierre del Estrecho de Ormuz
La repentina detención de los envíos petroleros se deriva de las graves disrupciones provocadas por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ha paralizado en gran medida los flujos de crudo procedentes del Golfo Pérsico. Las tensiones geopolíticas y la situación de seguridad en torno al Estrecho de Ormuz y el mar Rojo encarecieron y tornaron más riesgosos los corredores marítimos tradicionales, según informan Investing y cryptobriefing.com.
Adicionalmente, el cierre del Estrecho de Ormuz y los ataques en la región elevaron los precios de los barriles vinculados al índice de referencia global. Por su parte, las exportaciones totales de crudo de Arabia Saudí disminuyeron a aproximadamente 4,19 millones de barriles diarios en julio debido a los obstáculos para mover petróleo a través de las vías fluviales disputadas.
Búsqueda de alternativas y beneficio para el crudo venezolano
Ante la ausencia de cargamentos saudíes, las refinerías de Estados Unidos se han visto obligadas a buscar alternativas comerciales. Compañías como Phillips 66 redujeron la proporción de crudo de Oriente Medio en sus plantas a menos del 1%, enviando en su lugar crudo ligero desde campos estadounidenses a su refinería en Jersey, según declaró su consejero delegado, Mark Lashier, en información recogida por Investing y Yahoo Finanzas. Otras refinerías estadounidenses que históricamente han dependido del petróleo de Arabia Saudí incluyen a Chevron Corp. y PBF Energy Inc., mientras que Motiva Enterprises LLC —propietaria de la refinería más grande del país en Port Arthur, Texas— es propiedad íntegra de la compañía petrolera estatal saudí.

En este escenario, Venezuela se ha convertido en un importante beneficiario comercial. Las refinerías estadounidenses aumentaron sus importaciones de crudo venezolano hasta alcanzar unos 600.000 barriles en julio, un incremento sustancial frente a los aproximadamente 100.000 barriles registrados a principios de año, según los datos de mercado difundidos por Investing, Yahoo Finanzas y TASS.
Perspectivas y proyecciones futuras
A pesar de la caída absoluta registrada durante el séptimo mes del año, las previsiones apuntan a una reactivación parcial de los envíos. Según datos de Kpler citados por Investing y Yahoo Finanzas, se prevé que las importaciones estadounidenses de crudo procedente de Arabia Saudí repunten durante agosto hasta aproximadamente 300.000 barriles al día, volviendo a alinearse con las normas históricas recientes.

