La tasa sobre los pequeños paquetes, que entró en vigor el 1 de marzo de 2026, no está teniendo los efectos esperados. Almacenes vacíos, empresarios desanimados, esta medida está generando una gran incertidumbre en la cadena logística para el envío y la entrega de estos paquetes, debido a un colapso de la actividad en pocos días. Ahora, sus actores temen tener que cerrar sus puertas de una semana a otra, según Franceinfo.
Cerca del aeropuerto Roissy-Charles de Gaulle, en Roissy-en-France, una plataforma especializada en el tratamiento de paquetes, Clevy Links, no tiene actividad. En su almacén de 11.000 m², alrededor de 200.000 paquetes transitaban cada día. Ahora, ningún paquete pasa por sus puertas. Anteriormente, 150 personas trabajaban allí a diario. Pero ahora, la empresa está parada. La empresa no sabe si la actividad se reanudará más adelante.
Un efecto de evasión que debilita la cadena
En general, toda la cadena logística se está ralentizando. Según Franceinfo, las declaraciones aduaneras para el comercio electrónico han disminuido drásticamente un 92%. Ahora, las marcas chinas como Shein o Temu están pasando por otros países, como Bélgica. El aeropuerto de Lieja ha visto el tránsito de pequeños paquetes multiplicado por tres.
El 1 de julio de 2026, una nueva tasa europea de 3 euros sobre los paquetes entrará en vigor. Para el vicepresidente de la Unión de Empresas de Transporte y Logística de Francia, la situación es muy preocupante. En total, 1.000 empleos podrían verse amenazados. Para evitar una catástrofe, el sector aboga por una mejor coordinación a nivel de la Unión Europea.
