Irán cierra el estrecho de Ormuz: entre la tensión militar y la estrategia de los buques «fantasma»
Irán ha anunciado el cierre total del estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso, una medida que ha incrementado la vigilancia en la ruta marítima desde el golfo Pérsico hasta el mar Rojo. A pesar de las expectativas de que esta interrupción dispararía los precios del petróleo hasta los 200 dólares por barril, el mercado ha registrado una tendencia a la baja desde sus máximos recientes, según reportes de medios locales y agencias internacionales.
La estrategia de los buques «fantasma»
La estabilidad relativa del precio del crudo se atribuye a técnicas de navegación clandestina empleadas por los buques petroleros. Según informes difundidos a través de redes sociales, las embarcaciones están utilizando un «modo invisible» para atravesar el estrecho, el cual consiste en apagar los sistemas de identificación y las luces de navegación para evitar ser detectadas. Esta táctica ha permitido que el flujo de suministros continúe operando de manera encubierta a pesar de las restricciones impuestas por Teherán.

Operaciones encubiertas y desmentidos oficiales
En el ámbito político, Donald Trump ha afirmado que Estados Unidos ha ejecutado operaciones secretas logrando transportar 100 millones de barriles de petróleo a través del estrecho de Ormuz, según informó Thairath.co.th. No obstante, esta versión contrasta con las declaraciones oficiales del Gobierno estadounidense. El Secretario de Energía de los Estados Unidos, citado por Investing.com, declaró desconocer cualquier operación relacionada con la incautación de petróleo iraní o el éxito de estas maniobras de transporte bajo vigilancia.
Nueva estructura de seguridad regional
Como parte de su respuesta a la situación, las autoridades iraníes han establecido lo que han denominado una «nueva línea de seguridad». De acuerdo con información de Dailynews, este esquema busca ejercer un control estricto que abarca desde el estrecho de Ormuz hasta las inmediaciones del mar Rojo. Esta medida formaliza la presencia militar en la zona, en un momento en que la comunidad internacional observa con cautela el impacto del cierre en la cadena de suministro energética global.
