Musk : « Et si nous appliquions l’aérodynamique… au pickleball ? ». Source: Tesla
La incursión de un fabricante de automóviles en el mercado de artículos deportivos para pickleball trasciende la simple estrategia de merchandising, representando un síntoma de una nueva era en la expansión de marcas. Tesla, en colaboración con el fabricante estadounidense de equipamiento deportivo Selkirk Sport, ha lanzado una edición limitada de la raqueta Tesla Plaid Pickleball Paddle, planteando al mercado una interrogante: ¿cuál es el precio que se está dispuesto a pagar por lo extravagante, siempre y cuando esté elegantemente presentado?
Lo que se conoce
El precio de venta al público es de 350 dólares. A modo de comparación, los jugadores de tenis profesionales utilizan raquetas de menor costo. A pesar de ello, la edición limitada se agotó en menos de tres horas y rápidamente fue reventa en eBay a un precio superior. Más allá de ser un simple artículo promocional, la raqueta ha sido diseñada aplicando principios aerodinámicos de Tesla y sometida a pruebas en túnel de viento.
Su construcción incorpora fibra de carbono, un núcleo de espuma, una superficie patentada InfiniGrit para mejorar el efecto en la bola y un sistema de ajuste de momento de inercia. La descripción se asemeja más a la de un dispositivo tecnológico que a un implemento deportivo, comúnmente utilizado en canchas improvisadas. No obstante, la raqueta cuenta con la certificación USAP y está permitida en torneos oficiales.
Desde el punto de vista del diseño, el proyecto resulta interesante, ya que la ingeniería automotriz ha influido directamente en su forma y equilibrio. Desde una perspectiva pragmática, se trata de un objeto sofisticado, costoso y deliberadamente provocador. ¿Mejorará el juego? Esa es una cuestión secundaria. Lo fundamental es que Tesla ha demostrado una vez más que una marca, en la actualidad, puede comercializar prácticamente cualquier producto, siempre y cuando se sustente en una narrativa, tecnología y una pizca de audacia.
Source: Tesla
