Muchas personas consideran el Año Nuevo Lunar (Tet en Vietnam) como un momento para la reunión familiar. Para disfrutar de unas fiestas pacíficas y alegres, es importante cultivar la satisfacción, simplificar las tradiciones, liberar la mente y valorar los lazos familiares. Tet no necesita ser ostentoso o formal, ni buscar la perfección. Un hogar ordenado, una comida cálida y un ambiente familiar feliz son esenciales. Reducir las expectativas también disminuye la presión. Al liberarnos de las presiones materiales y los rituales formales, podemos encontrar la paz interior, que es la base para un nuevo año tranquilo.
Para aquellos que trabajan lejos de casa, Tet representa una rara oportunidad para reunirse con toda la familia. Esto lo convierte en un tiempo aún más significativo y una excelente ocasión para fortalecer los vínculos entre sus miembros. Compartir conversaciones, sentirse comprendido y recibir empatía en el hogar es muy efectivo para aliviar el estrés, incluso más que cualquier forma de relajación individual. Por lo tanto, es importante fomentar un ambiente de comunicación y compartir, animando a cada miembro de la familia a expresar sus sentimientos y a sentirse seguro para compartir sus dificultades sin temor a ser juzgado o comparado.
Una pregunta sincera o un abrazo cálido pueden dar coraje a los miembros de la familia y hacerles apreciar el valor de estar juntos. De esta manera, el hogar se convierte en un refugio cálido y pacífico al que todos desean regresar después de un año de éxitos y fracasos. Por lo tanto, Tet deja de ser una carga y se transforma en un tiempo para sanar, cultivar emociones positivas y fortalecer las relaciones.
En el nuevo año, prioriza tu salud mental aprendiendo a escucharte y comprenderte a ti mismo. Descansa lo suficiente, disfruta de las pequeñas alegrías y libera suavemente el estrés innecesario para mantener la paz interior y afrontar los desafíos que se presenten.
Tuong Bi (grabado)
