Un juez federal determinó en enero de 2026 que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) actuaron de forma «imprudente y errónea» al detener y esposar a dos trabajadores agrícolas guatemaltecos en el norte de Oregón en octubre de 2025. Los detenidos, cuya lengua materna es el mam, un idioma maya, no recibieron servicios de interpretación a pesar de haber intentado comunicar su situación a los oficiales, según consta en sus declaraciones juradas.
¿Por qué la falta de intérpretes amenaza los derechos constitucionales?
Aunque la Constitución de los EE. UU. garantiza el derecho a un juicio justo y al debido proceso bajo las enmiendas Quinta, Sexta y 14ª, el sistema judicial suele fallar cuando los involucrados hablan lenguas minoritarias. Según la lingüista y experta judicial Carol Rose Little, los tribunales carecen de la preparación necesaria para identificar y asistir a hablantes de idiomas que no son predominantes en el sistema legal. La falta de un intérprete competente puede derivar en condenas injustas, como ocurrió en la década de 1980 con un hablante de mixteco condenado por asesinato, o en 2022 con un hablante de tepehuano del norte en Texas, quien fue sentenciado a 24 meses de prisión sin comprender el proceso en su contra.

¿Cómo impactan las políticas actuales en el acceso a la justicia?
Las fallas en la comunicación podrían aumentar tras la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, emitida a inicios de su segundo mandato, que designa al inglés como idioma oficial y rescinde una directriz de 2000 que obligaba a las agencias federales a proveer acceso lingüístico. Expertos señalan que la falta de formación de los agentes de ICE, sumada a una mayor presión en la frontera, resulta en que muchos hablantes de lenguas indígenas sean clasificados erróneamente como hispanohablantes. Se estima que hasta 1 de cada 5 personas en centros de detención migratoria son indígenas, aunque ni ICE ni la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza rastrean oficialmente estos idiomas.

¿Qué ocurre con las variedades de inglés y la credibilidad de los testigos?
La discriminación lingüística no afecta únicamente a hablantes de idiomas extranjeros; también perjudica a quienes utilizan variedades de inglés no estándar, como el inglés afroamericano (AAE). Un estudio realizado con reporteros judiciales en Filadelfia reveló que sus transcripciones de AAE tenían menos de un 60% de precisión. La falta de comprensión de estas variantes puede alterar registros oficiales y afectar la percepción de credibilidad en los juicios. Un caso citado frecuentemente es el del juicio por la muerte de Trayvon Martin en 2012, donde el jurado desestimó el testimonio de la testigo Rachel Jeantel alegando dificultad para entenderla, un factor que, según analistas, contribuyó a la absolución de George Zimmerman.


¿Qué medidas son necesarias para garantizar la equidad?
Para que el sistema judicial cumpla con las garantías constitucionales, es esencial aumentar la financiación para servicios de interpretación y mejorar la formación de los funcionarios. Tras la resolución de enero de 2026, los dos trabajadores guatemaltecos vieron retirados sus monitores de tobillo y fueron liberados de su programa de supervisión, demostrando que el desafío legal es posible cuando se documentan los fallos lingüísticos. Como afirmó el sociolingüista James Milroy, sin una mayor educación sobre la diversidad lingüística, el uso del lenguaje seguirá siendo «el último bastión de la discriminación social abierta».
