El estrecho de Ormuz, clave para el transporte de petróleo y gas, también es un corredor vital para las comunicaciones internacionales, según advirtieron medios iraníes vinculados al establishment militar.
Según informó la agencia Tasnim, vinculada a los sectores conservadores del país, el estrecho constituye una «dinámica clave» para las redes de internet que conectan naciones del Golfo Pérsico con el resto del mundo.
El medio destacó que al menos siete cables submarinos de comunicación atraviesan esta zona estratégica, incluyendo sistemas como FALCON, AAE-1, TGN-Gulf y SEA-ME-WE, que enlazan Asia, Oriente Medio y Europa.
Estos cables, una vez que atraviesan el estrecho, se conectan a puntos de desembarco en tierra firme, principalmente en Omán y en la emirato de Fujairah, en los Emiratos Árabes Unidos, desde donde se distribuyen hacia centros de datos regionales.
La concentración de esta infraestructura en un área geográfica tan limitada ha generado preocupación sobre su vulnerabilidad, particularmente en un contexto de tensiones regionales.
Los reportes indican que Irán ha señalado previamente la posibilidad de atacar instalaciones tecnológicas vinculadas a sus adversarios, incluyendo centros de datos de empresas tecnológicas estadounidenses ubicadas en los Emiratos Árabes Unidos.
