El ex primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, ha lanzado una serie de duras críticas contra la actual dirección del Partido Laborista, cuestionando frontalmente la estrategia de Keir Starmer y la estabilidad del liderazgo interno de la formación.
Blair ha sido tajante al afirmar que el Partido Laborista carece de un «plan coherente» para el país, señalando específicamente que Starmer no dispone de una hoja de ruta clara para gobernar Gran Bretaña. Estas declaraciones se suman a una crítica más amplia sobre los problemas de liderazgo que, según el exmandatario, atraviesa la organización política.
El ex premier también centró sus ataques en figuras específicas del partido, calificando la postura de Andy Burnham como un «delirio» de izquierda.
En el ámbito de las políticas públicas y la diplomacia, Blair ha propuesto cambios radicales. El exlíder sugirió que Starmer y sus rivales deberían abandonar los objetivos de «net zero» (emisiones netas cero) y, asimismo, recomendó buscar un acercamiento hacia Donald Trump.
