Un violento temporal ha azotado a Perth y otras zonas de Australia Occidental durante el fin de semana largo, provocando condiciones climáticas extremas, cortes masivos de energía y complicaciones en el transporte aéreo.
Más de 30.000 hogares permanecen sin suministro eléctrico debido a la intensidad de la tormenta, y las autoridades han advertido a la población que deben prepararse para interrupciones prolongadas en el servicio. La magnitud del fenómeno ha sido tal que se espera que el sistema climático continúe su desplazamiento a través del país tras dejar un rastro de daños en el oeste.
La seguridad de los ciudadanos se ha visto comprometida por las fuertes ráfagas de viento. En un incidente afortunado, dos personas lograron salir ilesas después de que un árbol cayera sobre el vehículo en el que se desplazaban, un suceso que subraya el peligro que representan las condiciones meteorológicas actuales en la región.
El sector aéreo también se ha visto afectado por la inestabilidad atmosférica. En el Aeropuerto de Perth, diversos vuelos se han visto obligados a desviarse de sus rutas programadas debido a la peligrosidad de los vientos, lo que ha generado alteraciones en las operaciones aéreas habituales.
Las autoridades locales continúan monitoreando la situación mientras el temporal avanza, instando a los residentes a mantener la precaución ante la persistencia de las condiciones adversas.
