Un análisis realizado por Barmer, una compañía de seguros de salud alemana, revela un preocupante aumento de los trastornos alimentarios diagnosticados en niñas y jóvenes de Sajonia. En 2018, se registraban 10 casos por cada 1.000 jóvenes, mientras que en 2023 la cifra ascendió a 14.4 por cada 1.000, lo que representa un incremento de casi el 40% en cinco años.
Las redes sociales y la presión por la delgadez
Barmer advierte sobre una tendencia que ejerce una presión particular sobre las mujeres jóvenes. Plataformas de redes sociales como TikTok, con formatos como “Skinny Tok”, promueven imágenes corporales extremadamente delgadas. “El contenido que se muestra en redes como Instagram y TikTok por modelos e influencers aparentemente “bellos” y delgados debe ser visto con mucho ojo crítico, ya que puede ejercer una inmensa presión social”, señaló Claudia Beutmann, Directora General de Barmer en Sajonia.
Es fundamental abordar este contenido de manera responsable y escéptica para evitar que los jóvenes desarrollen imágenes negativas de sí mismos y problemas psicológicos. Si seguir a ciertos influencers afecta su bienestar, se recomienda dejar de seguirlos. Asimismo, una desconexión temporal de las redes sociales, conocida como “detox digital”, puede contribuir a mejorar el bienestar general.
Leipzig, la región con mayor incidencia
Los trastornos alimentarios son más frecuentes en Leipzig entre niñas y mujeres de entre 12 y 29 años, con una tasa de 21.7 casos por cada 1.000 habitantes. Le siguen el distrito de Görlitz (18.9 por 1.000), las ciudades de Dresde (16.4) y Chemnitz (15.7). El distrito de Sajonia Central registra la tasa más baja, con 5.9 casos por cada 1.000.
Advertencia contra la “auto-optimización arriesgada”
“El cambio de año es una oportunidad para reflexionar sobre viejos hábitos y establecer nuevas rutinas saludables. No debería ser la señal de inicio para una auto-optimización arriesgada, ya que las dietas pueden conllevar un riesgo de nutrición desequilibrada y consecuencias negativas para la salud”, explicó Beutmann. Las familias deben prestar atención a las señales de alerta y buscar ayuda profesional a tiempo en caso de duda.
Según Barmer, existen varias señales de advertencia típicas de un trastorno alimentario, como cambios de peso notables en un corto período de tiempo, conversaciones frecuentes sobre calorías, dietas o “metas de adelgazamiento”, y la evitación de comidas familiares o el consumo de alimentos en secreto.
Tipos de trastornos alimentarios
Los expertos distinguen tres tipos principales de trastornos alimentarios. La anorexia nerviosa suele afectar a pacientes con bajo peso, quienes inducen o mantienen la pérdida de peso de forma intencional. “Las personas afectadas suelen pensar mucho en la comida y en la alimentación saludable. El trastorno a menudo se acompaña de un aumento de la actividad, incluyendo una compulsión por el ejercicio”, indicó Barmer.
En la bulimia nerviosa, las personas afectadas sufren atracones de comida de diversa intensidad, que luego compensan con vómitos, purgas o ejercicio intenso para eliminar las calorías consumidas. La bulimia a menudo está precedida por la anorexia. Otra forma es el trastorno por atracón, en el que los atracones no se compensan, lo que suele conducir a la obesidad a medida que avanza la enfermedad.
