Un nuevo sistema de tratamiento biológico de estiércol, implementado en un reactor, está transformando la forma en que se gestionan los residuos agrícolas. A diferencia de los métodos tradicionales, la nitrificación – el proceso de conversión de amonio en nitrato – ocurre directamente en el sistema técnico, y no en el suelo, según explican los desarrolladores.
Tim Paulke, director ejecutivo de la empresa detrás de esta innovación, explica que este proceso conlleva una acidificación natural del abono orgánico hasta un pH de aproximadamente 6.0, sin la necesidad de añadir ácidos químicos.
Esta gestión específica ofrece varias ventajas prácticas:
- Reducción de las emisiones de amoníaco durante el almacenamiento y la aplicación.
- Mayor disponibilidad inmediata de nitrógeno para las plantas en forma de nitrato.
- Una acción del nitrógeno más predecible en comparación con la fertilización basada únicamente en amonio.
